Ya hay peña de izquierdas que se está atreviendo a abrir el melón de la inmigración, pero todavía son muy pocos. La mayoría siguen con el mantra de "si hablas de la inmigración como un problema eres xenofacha". A veces es difícil sacar la cabeza del culo, lo entiendo. ¿Pero podemos parar primero los pies a los mohas que violan a nuestras mujeres, machetean a vecinos y no dejan que paseemos por las calles con normalidad; y luego ya, si quieres, Jose Luis, nos seguimos partiendo la cara entre compatriotas?
Es que me resulta difícil rebatir a hermanos rojetas mientras me están apuñalando, llámame tiquismiquis.