Todo empezó por Popeye el Marino (o algún fumapipas épico de peli, cómic o dibujo), soltando nubes como un dragón chulo. Esa envidia exclusiva que solo me ataca a mí me picó: "¡Yo también quiero ser el marinero cachas con pipa!".
La compra kamikaze: Me lanzo al AliExpress y ¡plaf!, suelto 76 míseros céntimos por una pipa "de lujo" (o eso creí). La guardo como tesoro entre calcetines y calzoncillos,¿por qué? Misterio de la vida.
El loading pro-youtuber: Hurgo, la encuentro y ataco un puro que tenía en la purera (un lado destrozado, RIP). Pico tabaco, lo cargo como maestro: primer tercio con fuerza de mujer (apretado), segundo con la de un niño (suave) y tercero con la de un hombre (¡chafado como tortilla!).
Preparado para la gloria.
El coche: escenario del desastre: Subo, la dejo al lado como un pasajero VIP. Trámites hechos, post-desayuno, recta desierta... ¡Momento señor! Mechero on, pipa en boca, aspiro como si fuera oxígeno gratis. ¡BAM! Bocanada nuclear: asco atómico, tos de lobo, aire inverso y ¡explosión! Tabaco ardiendo vuela a mis ojos como meteoritos del infierno. Volantazos cómo Alonso esquivando a Schumacher ,casi me estampo contra el contenedor del mercadona.
Segunda ronda infernal (secuela pendiente): Más humo traidor, más ojos en brasas. Conclusión razonable: "¡A tomar por culo!" y tiro la puta pipa al contenedor que acabo de esquivar milagrosamente.
Fin de la odisea pipera por 0,76€.

