Shurrelato El día que presencié un avistamiento ovni desde mi camión.

Yo no tengo duda de ello, ni de que han llegado a visitarnos en la Tierra , Fénix,y los gobiernos nos mienten , y los militares más todavía.
Y han visto la clase de sociedad que somos y han pasado literalmente de nosotros
 
Y han visto la clase de sociedad que somos y han pasado literalmente de nosotros
Eso es un tema muy interesante que ha supuesto muchos debates sobre como ellos nos ven a los humanos. Yo creo que ellos nos ven como a unos salvajes que no merece la pena darnos tecnología, ya que lo primero que haríamos seríamos usarla para la guerra. Otras personas creyentes en el fenómeno ovni , sugieren que para ellos, nosotros seríamos como niños pequeños que todavía tenemos que aprender mucho, antes de estar preparados para el contacto.
 
Eso es un tema muy interesante que ha supuesto muchos debates sobre como ellos nos ven a los humanos. Yo creo que ellos nos ven como a unos salvajes que no merece la pena darnos tecnología, ya que lo primero que haríamos seríamos usarla para la guerra. Otras personas creyentes en el fenómeno ovni , sugieren que para ellos, nosotros seríamos como niños pequeños que todavía tenemos que aprender mucho, antes de estar preparados para el contacto.
Tiene que ser algo así
 
Si todavía sigues trabajando con el camión, lleva contigo siempre unos prismáticos y una cámara de video que a lo mejor algún día tienes la oportunidad de volver a verlos
Todavía sigo en el camión pero ahora no viajo a diario. Levo un privado completario y hay días que me quedo en la fábrica.
 
Eso es un tema muy interesante que ha supuesto muchos debates sobre como ellos nos ven a los humanos. Yo creo que ellos nos ven como a unos salvajes que no merece la pena darnos tecnología, ya que lo primero que haríamos seríamos usarla para la guerra. Otras personas creyentes en el fenómeno ovni , sugieren que para ellos, nosotros seríamos como niños pequeños que todavía tenemos que aprender mucho, antes de estar preparados para el contacto.
Si te gusta el tema del espacio, podemos hacer una queda con algún shur más y hacer algo al estilo alerta ovni.
 
Si te gusta el tema del espacio, podemos hacer una queda con algún shur más y hacer algo al estilo alerta ovni.
Como lo que hacía Iker Jiménez , y todo el mundo llamaba a la radio comentando si habían visto algo esa noche, y si no veías nada, daba igual, la gente se había entretenido observando el cielo
 
Como lo que hacía Iker Jiménez , y todo el mundo llamaba a la radio comentando si habían visto algo esa noche, y si no veías nada, daba igual, la gente se había entretenido observando el cielo
Siiii
La última se hizo en mi pueblo y allí estuve yo
 
Porque grabarlo no no?
 
Últimamente hay mucho avistamiento ovni
 
Vivimos en una simulación. Lo que viste fue el puntero del ratón
 
Fascinante. Me estaba preguntando si el OVNI se paró en el restaurante el pastor a comer chuletas de cordero.
No, el ovni se lo había dejado al hijo que iba de fiesta con los colegas a hacer un botellón
 
Pero digo yo.....pq no directamente aparecen y ya está?.... es que no veo mucha diferencia entre el fenómeno ovni y el terraplanismo.
De verdad lo digo sin querer ofender a nadie....y es que de verdad quiero verlo..:esdios::esdios::esdios::esdios::esdios::esdios:
 
Fuera coña, seguro que hay vida extraterrestre, pero no implica que sean más desarrollados.

Nunca he visto algo similar, de otro tipo si. Ya se ha contado en algún hilo
 
La noche era un manto de tinta espesa, apenas salpicado por el brillo lejano de las estrellas. El único mundo real era el cono de luz que los faros de mi camión recortaban en la A-1, una cinta de asfalto que se deslizaba bajo mis ruedas en un monótono murmullo. Eran horas de soledad, de esas en las que la radio se convierte en tu única compañera y el café, en tu mejor aliado.

Fue justo al dejar atrás el desfiladero de Pancorbo, con sus imponentes moles de roca vigilando la carretera, cuando algo rompió la hipnosis del viaje. No fue un sonido, sino una presencia. Una luz.

Al principio, pensé que era un avión volando a baja altitud, o quizás un helicóptero. Pero no parpadeaba como las luces de navegación convencionales. Era un orbe de luz blanca, intensa pero no cegadora, que flotaba estático a media altura sobre los campos que se extendían a mi derecha. Su quietud era antinatural, desafiaba cualquier lógica que conocía sobre aeronáutica.

Reduje la velocidad instintivamente, con los ojos fijos en aquel objeto silencioso. No emitía el menor ruido, ni el zumbido de un motor ni el batir de unas hélices. El silencio era total, tan profundo que casi podía oír el latido de mi propio corazón acelerándose en el pecho.

De repente, la esfera de luz se movió. No fue un desplazamiento normal; fue un salto instantáneo, una aceleración imposible que la llevó de un punto a otro del cielo en una fracción de segundo, donde volvió a quedarse inmóvil. Luego, repitió el movimiento, dibujando ángulos agudos y patrones geométricos en la oscuridad. Se dividió en tres luces más pequeñas que danzaron entre sí con una precisión matemática antes de volver a fusionarse en una sola.

Sentí un escalofrío recorrer mi espalda. No era miedo, sino asombro. La certeza de estar presenciando algo que no pertenecía a este mundo. Aparté la vista un segundo para asegurarme de que seguía en la carretera y, al volver a mirar, ya no había nada. La noche había recuperado su vacío, como si nunca hubiera ocurrido.

Continué el viaje con la mente en un torbellino. ¿Qué había sido aquello? No tenía explicación, solo la imagen imborrable de esas luces danzando en la madrugada solitaria de Pancorbo, un secreto entre el asfalto, mi camión y yo. Desde esa noche, cada vez que la carretera me lleva por ese tramo, no puedo evitar levantar la vista al cielo, esperando, quizás, volver a verlas.
Venga ya...
Lo que viste fue un reflejo de las luces de los puticlubs de la Brújula
:elrisas: :elrisas::elrisas:
 
La noche era un manto de tinta espesa, apenas salpicado por el brillo lejano de las estrellas. El único mundo real era el cono de luz que los faros de mi camión recortaban en la A-1, una cinta de asfalto que se deslizaba bajo mis ruedas en un monótono murmullo. Eran horas de soledad, de esas en las que la radio se convierte en tu única compañera y el café, en tu mejor aliado.

Fue justo al dejar atrás el desfiladero de Pancorbo, con sus imponentes moles de roca vigilando la carretera, cuando algo rompió la hipnosis del viaje. No fue un sonido, sino una presencia. Una luz.

Al principio, pensé que era un avión volando a baja altitud, o quizás un helicóptero. Pero no parpadeaba como las luces de navegación convencionales. Era un orbe de luz blanca, intensa pero no cegadora, que flotaba estático a media altura sobre los campos que se extendían a mi derecha. Su quietud era antinatural, desafiaba cualquier lógica que conocía sobre aeronáutica.

Reduje la velocidad instintivamente, con los ojos fijos en aquel objeto silencioso. No emitía el menor ruido, ni el zumbido de un motor ni el batir de unas hélices. El silencio era total, tan profundo que casi podía oír el latido de mi propio corazón acelerándose en el pecho.

De repente, la esfera de luz se movió. No fue un desplazamiento normal; fue un salto instantáneo, una aceleración imposible que la llevó de un punto a otro del cielo en una fracción de segundo, donde volvió a quedarse inmóvil. Luego, repitió el movimiento, dibujando ángulos agudos y patrones geométricos en la oscuridad. Se dividió en tres luces más pequeñas que danzaron entre sí con una precisión matemática antes de volver a fusionarse en una sola.

Sentí un escalofrío recorrer mi espalda. No era miedo, sino asombro. La certeza de estar presenciando algo que no pertenecía a este mundo. Aparté la vista un segundo para asegurarme de que seguía en la carretera y, al volver a mirar, ya no había nada. La noche había recuperado su vacío, como si nunca hubiera ocurrido.

Continué el viaje con la mente en un torbellino. ¿Qué había sido aquello? No tenía explicación, solo la imagen imborrable de esas luces danzando en la madrugada solitaria de Pancorbo, un secreto entre el asfalto, mi camión y yo. Desde esa noche, cada vez que la carretera me lleva por ese tramo, no puedo evitar levantar la vista al cielo, esperando, quizás, volver a verlas.
:sinfotos::sinfotos::sinfotos::sinfotos:
 
Todavía sigo en el camión pero ahora no viajo a diario. Levo un privado completario y hay días que me quedo en la fábrica.
si deberías de llevar un buen móvil con el que grabar lo que sea, también por si hay un accidente o algo que puedas documentar
 
Si te gusta el tema del espacio, podemos hacer una queda con algún shur más y hacer algo al estilo alerta ovni.
hostiaputa, que manera de meter ficha, menuda vaselina pro

Baby Hat GIF by MOODMAN
 
En Colmenar Viejo presencié algo parecido.
Trabajas en Carreras?
 
Hay que tener cuidao con los ONIS



 
La noche era un manto de tinta espesa, apenas salpicado por el brillo lejano de las estrellas. El único mundo real era el cono de luz que los faros de mi camión recortaban en la A-1, una cinta de asfalto que se deslizaba bajo mis ruedas en un monótono murmullo. Eran horas de soledad, de esas en las que la radio se convierte en tu única compañera y el café, en tu mejor aliado.

Fue justo al dejar atrás el desfiladero de Pancorbo, con sus imponentes moles de roca vigilando la carretera, cuando algo rompió la hipnosis del viaje. No fue un sonido, sino una presencia. Una luz.

Al principio, pensé que era un avión volando a baja altitud, o quizás un helicóptero. Pero no parpadeaba como las luces de navegación convencionales. Era un orbe de luz blanca, intensa pero no cegadora, que flotaba estático a media altura sobre los campos que se extendían a mi derecha. Su quietud era antinatural, desafiaba cualquier lógica que conocía sobre aeronáutica.

Reduje la velocidad instintivamente, con los ojos fijos en aquel objeto silencioso. No emitía el menor ruido, ni el zumbido de un motor ni el batir de unas hélices. El silencio era total, tan profundo que casi podía oír el latido de mi propio corazón acelerándose en el pecho.

De repente, la esfera de luz se movió. No fue un desplazamiento normal; fue un salto instantáneo, una aceleración imposible que la llevó de un punto a otro del cielo en una fracción de segundo, donde volvió a quedarse inmóvil. Luego, repitió el movimiento, dibujando ángulos agudos y patrones geométricos en la oscuridad. Se dividió en tres luces más pequeñas que danzaron entre sí con una precisión matemática antes de volver a fusionarse en una sola.

Sentí un escalofrío recorrer mi espalda. No era miedo, sino asombro. La certeza de estar presenciando algo que no pertenecía a este mundo. Aparté la vista un segundo para asegurarme de que seguía en la carretera y, al volver a mirar, ya no había nada. La noche había recuperado su vacío, como si nunca hubiera ocurrido.

Continué el viaje con la mente en un torbellino. ¿Qué había sido aquello? No tenía explicación, solo la imagen imborrable de esas luces danzando en la madrugada solitaria de Pancorbo, un secreto entre el asfalto, mi camión y yo. Desde esa noche, cada vez que la carretera me lleva por ese tramo, no puedo evitar levantar la vista al cielo, esperando, quizás, volver a verlas.

Presenciaste un fenómeno atmosférico denominado "rayo globular".

El rayo globular, también conocido como rayo en bola, rayo bola, relámpago esférico o esfera luminosa, es un fenómeno atmosférico eléctrico muy raro y poco comprendido. Se presenta como una esfera luminosa que varía en tamaño desde el de una naranja hasta una pelota de baloncesto o incluso mayor, con colores que pueden ir del rojo, naranja o amarillo brillante. Este fenómeno ocurre generalmente durante tormentas eléctricas, poco después del impacto de un rayo convencional, y se mueve de manera errática y horizontal a baja velocidad, con una duración de segundos hasta un minuto o más.El rayo globular suele extinguirse con un estallido fuerte, a veces acompañado del olor a azufre. Su origen exacto sigue siendo un misterio, pero existen hipótesis basadas en la formación de una burbuja de plasma esférica donde queda atrapada radiación de microondas. Un modelo destacado plantea que los rayos globulares se forman cuando una descarga eléctrica genera una liberación intensa de microondas que ionizan el aire, creando así esa esfera luminosa.El fenómeno es extremadamente raro, estimándose que ocurre en aproximadamente una de cada millón de descargas eléctricas normales. Aunque existen testimonios ancestrales y estudios científicos modernos, su estudio es complicado por su poca frecuencia y corta duración, por lo que aún no se ha llegado a un consenso definitivo sobre su naturaleza o su mecanismo exacto de formación. Es considerado potencialmente peligroso debido a su naturaleza eléctrica y los posibles daños que podría ocasionar si entra en contacto con personas u objetos.

Sacado de Perplexity.
 
Donde veas ovnis aparcados es que se come bien
 
Felicidades has visto un OVNI. No muchos pueden decir eso.

Yo he visto fenomos aéreos extraños por la noche varias veces. Y en la mayoría éramos varios. Siempre se te queda esa sensación rara de estar ante algo antinatural.

Pero nunca ni de lejos como lo que tu describes. Lo tuyo era de otro nivel.
 
Felicidades has visto un OVNI. No muchos pueden decir eso.

Yo he visto fenomos aéreos extraños por la noche varias veces. Y en la mayoría éramos varios. Siempre se te queda esa sensación rara de estar ante algo antinatural.

Pero nunca ni de lejos como lo que tu describes. Lo tuyo era de otro nivel.
Qué va jajaja

 
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