Anteayer mataron a 15 personas en un único tiroteo.
El centro de cualquier ciudad de más de 15K habitantes está repleto de militares armados hasta los dientes y que ocultan su identidad con máscaras y pasamontañas, para que no vayan a por sus familias en venganza.
Los suburbios de cualquier ciudad son completamente intransitables, incluso para los locales. Las bandas y las mafias de narcotráfico guardan las zonas y los tiroteos son frecuentes.
Las carreteras de la costa son zona de guerra. Los militares las patrullan con tanques y hacen emboscadas por la noche incluso a vehículos civiles. De día hay controles por todas partes y buscan tanto armas como droga.
Los camioneros se agrupan en convoyes para viajar a lo largo del país, porque uno o dos camiones solos son carne de atraco violento.
Por la calle, en ciudades como Guayaquil, te encuentras los casquillos de bala recién disparados por el suelo. En algunas zonas, hasta es frecuente ver charcos de sangre y cadáveres.
Muchos negocios locales son víctimas de lo que aquí se conoce como "vacunas". Cuando alguien recibe una "vacuna", es porque le extorsionan para pagar una cantidad de dinero inicial elevada (2.000-5.000 dólares) y, después, otra menor cada mes (200-400 dólares), so pena de muerte. A quienes se niegan, les ponen dinamita, coches bomba o tiroteos para meterles miedo o matarlos.
El sicariato funciona como si fuera un servicio de Glovo. Si te enemistas con alguien malo, más vale rezar que salir corriendo.
El centro de las ciudades turísticas de la sierra (como Cuenca), y en la zona que llaman "el oriente" (la cuenca del amazonas), donde hay plantaciones agrícolas, petrolíferas y poco más, es mucho más seguro y tranquilo para vivir. Apenas hay crimen y, desde luego, no es como en la costa ni de lejos.
El problema es que la miseria crece, las bandas se disgregan y huyen hacia el interior, llevando consigo la violencia y los ajustes de cuentas. Por ello, nunca sabes cuando te vas a topar con el narco. Las rutas de la droga y el tráfico de armas cambian constantemente y la amenaza acecha cualquier rincón. Jungla, monte, desierto, costa, llanura... nunca sabes por dónde te los vas a encontrar.
¿Te resulta suficientemente peligroso?
Yo estuve en la guerra civil de Sudán del Sur en 2014 y conozco relatos de primera mano de otras tantas guerras. Ucrania incluida.
Te aseguro que no hay nada más peligroso que la lucha contra el narco. Esto es Vietnam, al otro lado del mundo. Sin más.