Lo complicado NO es elegir el menú.
Yo tengo muy claro los platos que me gustarían.
Lo difícil es que te los hicieran bien.
Si eres tan simple como para pedir un Big Mac con patatas no tendrás problema.
Pero si lo que te apetece es un guiso que t e transporte a tu infancia, como el que hacía tu abuela o tu madre (unas patatas a la riojana, una escudella, un cocido o algo así… ) notarás que el sabor no es el mismo porque está hecho con prisas y sin amor.
Si optas por algo que no es un sabor de infancia sino manjares descubiertos durante tu vida adulta, adquiridos por tu avidez de probar y descubrir cosas nuevas y deliciosas, entonces quedarás decepcionado por una mala ejecución. Materia prima pésima o ignorancia culinaria y desconocimiento de las técnicas básicas de cocina. Pienso en un agedashi de atún, un marmitako, un conejo Bourguinon, un buen steak tartar, un teppanyaki de Wagyu o un buen arroz de marisco....
Y ya, si eres sibarita o foodie y empezmos a ponernos técnicos (un capricho es un capricho) el desastre puede ser monumental…
Para mi la solución a este dilema seria cambiar las reglas.
Que no te pregunten QUÉ quieres cenar en tu ultima cena.
Que lo que puedas elegir es QUIÉN te cocinará tu última cena. Y
así no fallarás.
el reo nos pidió higos con foie y lechazo con puré de coliflor trufado.Ya ha ocurrido que, a veces, piden cosas para las que no tienen los ingredientes.
Y no van a comprarlo expresamente para fulanito. Si no lo tienen, te hacen otra cosa.
Está bien pensadoLos presos que va ser ejecutados al día siguiente, suelen elegir un menú infantil que les recuerda a su infancia.
Si es un menú infantil de nuggets y patatas fritas ya sé de dónde son los presosEstá bien pensado
De dónde?Si es un menú infantil de nuggets y patatas fritas ya sé de dónde son los presos
Gringos o de sucursalDe dónde?
Eso es irse por la puerta grande,lo malo es que a la hora de la ejecucion te entren tremendisimas ganas de cagar todo eso,,que harias,¿irias al vater a soltar o esperarias a soltar el pastelaco mientras feneces?Un buen cachopo asturiano con huevos fritos, vino tinto y tarta de chocolate de postre. Asi de simple.
Usted si que sabe de la vida, estimado caballero.Un buen cachopo asturiano con huevos fritos, vino tinto y tarta de chocolate de postre. Asi de simple.
Interesante punto de vista, aunque no lo comparto: En mí caso particular, preferiría pedir un plato que realmente disfrute y me evoque algún lejano recuerdo nostálgico o me transporte a mí infancia por ultima vez, aunque sea por unos instantes, mientras degusto mí ultimo manjar (Sin contar mis momentos finales, cuando estén a punto de inyectarme ese veneno mortal que pondrá fin a mí existencia como ser humano, y mí cerebro evoque esas ultimas imágenes de mí vida, incluyendo mí infancia y más tiernos recuerdos). Tan lejanos, pero tan bien conservados.Pues yo al contrario qué todos, pediría algo qué no hubiese comido nunca y qué me hubiese quedado con ganas de probar, ya sea por tener mala pinta, creerme que no me va a gustar o por precio
Es imortante matizar.Una comida de polla (recibir)
Vale, por cuatro mozas, una dedicada al ojal, otra a los los testículos y dos para el pene. Espero que ya esté suficientemente matizadoEs imortante matizar.

Sin postre? Al menos un café o una tila o una copita para acompañar el camino que (hipotéticamente) te esperaríaCóctel: un pornstar martini, con poco vodka.
Aperitivo: jamón del bueno, y una tabla de quesos (curado, gorgonzola, brie).
Entrante: Vitello Tonnato.
Primer plato: tortellonis hechos a mano relleno de calabaza con salsa ragù. (En su defecto tortellinis en un buen caldo de capón).
Segundo plato: Cigalas a la plancha.
No pediría postre, aunque no le haría ascos a un mix de regaliz negro.

Yo pienso qué cómo no lo disfrutaría por estar pensando en el pinchazo, pues por lo menos no quedarme con las ganas de no haber probado algo. Si supiese qué sí lo iba a disfrutar pues sí pediría algo que me gustase mucho o qué me recordara buenos momentosInteresante punto de vista, aunque no lo comparto: En mí caso particular, preferiría pedir un plato que realmente disfrute y me evoque algún lejano recuerdo nostálgico o me transporte a mí infancia por ultima vez, aunque sea por unos instantes, mientras degusto mí ultimo manjar (Sin contar mis momentos finales, cuando estén a punto de inyectarme ese veneno mortal que pondrá fin a mí existencia como ser humano, y mí cerebro evoque esas ultimas imágenes de mí vida, incluyendo mí infancia y más tiernos recuerdos). Tan lejanos, pero tan bien conservados.
Hostia hijo de puta eres más complejo que un bote de gominolas de cumpleaños.Lo complicado NO es elegir el menú.
Yo tengo muy claro los platos que me gustarían.
Lo difícil es que te los hicieran bien.
Si eres tan simple como para pedir un Big Mac con patatas no tendrás problema.
Pero si lo que te apetece es un guiso que t e transporte a tu infancia, como el que hacía tu abuela o tu madre (unas patatas a la riojana, una escudella, un cocido o algo así… ) notarás que el sabor no es el mismo porque está hecho con prisas y sin amor.
Si optas por algo que no es un sabor de infancia sino manjares descubiertos durante tu vida adulta, adquiridos por tu avidez de probar y descubrir cosas nuevas y deliciosas, entonces quedarás decepcionado por una mala ejecución. Materia prima pésima o ignorancia culinaria y desconocimiento de las técnicas básicas de cocina. Pienso en un agedashi de atún, un marmitako, un conejo Bourguinon, un buen steak tartar, un teppanyaki de Wagyu o un buen arroz de marisco....
Y ya, si eres sibarita o foodie y empezmos a ponernos técnicos (un capricho es un capricho) el desastre puede ser monumental…
Para mi la solución a este dilema seria cambiar las reglas.
Que no te pregunten QUÉ quieres cenar en tu ultima cena.
Que lo que puedas elegir es QUIÉN te cocinará tu última cena. Y
así no fallarás.
Hace tiempo me caías mal pero he de decir que eres una persona a la que debo respetar.C ando mi madre estaba viva a esta pregunta siempre decía qye ternasco asado de mi madre, ahora pediría pulpo, y jamón del bueno, regado con un par de botellas de vino
Ostia, retiro mí menú y cojo el tuyoVale, por cuatro mozas, una dedicada al ojal, otra a los los testículos y dos para el pene. Espero que ya esté suficientemente matizado![]()
Bueno siempre puedes pedir pollo rebozado con patatas fritas. La probabilidad de que te jodan eso es mínima, digo yo.Lo complicado NO es elegir el menú.
Yo tengo muy claro los platos que me gustarían.
Lo difícil es que te los hicieran bien.
Si eres tan simple como para pedir un Big Mac con patatas no tendrás problema.
Pero si lo que te apetece es un guiso que t e transporte a tu infancia, como el que hacía tu abuela o tu madre (unas patatas a la riojana, una escudella, un cocido o algo así… ) notarás que el sabor no es el mismo porque está hecho con prisas y sin amor.
Si optas por algo que no es un sabor de infancia sino manjares descubiertos durante tu vida adulta, adquiridos por tu avidez de probar y descubrir cosas nuevas y deliciosas, entonces quedarás decepcionado por una mala ejecución. Materia prima pésima o ignorancia culinaria y desconocimiento de las técnicas básicas de cocina. Pienso en un agedashi de atún, un marmitako, un conejo Bourguinon, un buen steak tartar, un teppanyaki de Wagyu o un buen arroz de marisco....
Y ya, si eres sibarita o foodie y empezmos a ponernos técnicos (un capricho es un capricho) el desastre puede ser monumental…
Para mi la solución a este dilema seria cambiar las reglas.
Que no te pregunten QUÉ quieres cenar en tu ultima cena.
Que lo que puedas elegir es QUIÉN te cocinará tu última cena. Y
así no fallarás.

No soy de dulces, no voy a empezar mi última noche...Sin postre? Al menos un café o una tila o una copita para acompañar el camino que (hipotéticamente) te esperaría![]()
No sabia de tu pasion por la caca...Fácil.
- Dos Solomillo Wellington con generosa guarnición de pure de patatas. Casero. Nada de mierdas de sobre.
- Una caja de 4 donuts de azucar. De marca Donuts. Pero de panaderia. Nada de mierdas envasadas individualmente que venden en los supermercados.
- Un litro de café Black Ivory Tailandia. Solo. Negro. Como lo que me espera.