Yo no lo enfocaría de esa manera, shur. La sociedad se adapta a las circunstancias. Pero, las circunstancias deben nacer de sociedades organizadas naturalmente, no de agendas artificiales impuestas por las élites. Y ahí radica, precisamente, el problema que expones: nos han vendido la burra de que todos somos iguales forzando a la gente a la mediocridad y a aceptar las migajas de una tarta que nunca hemos visto. Dicho de otra forma: nos han diseñado para el fracaso y, además, nos han convencido de que es lo que hay.
Cuando hablo de que nuestros padres y abuelos eran libres - no digamos ya las sociedades tradicionales de la vieja Cristiandad-, me refiero a las libertades concretas que les permitían desarrollarse, perfeccionarse en este mundo siempre con un ojo en la otra vida. Aún en medio de injusticias y la dureza recia, un hombre podía crecer o preparar a sus hijos para volar.
No luchas contra ti mismo. Ahora luchas contra todo. Y tengo que decirte que no estás solo, shur. Todo mi ánimo y ojalá encuentres el Amor.