True Story (2015) es una peli que parece pequeña, pero tiene más veneno del que aparenta. Está basada en un caso real y junta a dos actorazos: Jonah Hill (sí, el de las comedias, pero aquí serio) y James Franco (en uno de sus papeles más inquietantes). Lo que parece un thriller más, se convierte poco a poco en un juego psicológico bastante turbio.
Michael Finkel (Jonah Hill) es un periodista del New York Times que la caga publicando una historia manipulada. Lo despiden y está en la lona. Justo en ese momento, se entera de que un tipo llamado Christian Longo (James Franco), acusado de haber matado a su familia, ha estado usando su nombre mientras estaba prófugo. Finkel, intrigado (y viendo una oportunidad de redención profesional), va a entrevistarlo en la cárcel. A partir de ahí, se enreda en una relación rarísima, entre manipulación, ambición y verdad a medias.
La peli no es un thriller al uso. No hay acción ni giros locos. Es todo psicológico, casi teatral. Lo más interesante es ver cómo los dos personajes se manipulan mutuamente. Franco está escalofriante, con esa mirada suya que nunca sabes si es boba o perversa. Y Jonah Hill se toma en serio su papel y lo hace bastante bien, mostrando a un tipo inseguro, hambriento de éxito pero atrapado por su propio ego.
También hay que destacar a Felicity Jones, que aunque tiene poco tiempo en pantalla, se luce con un monólogo que te deja seco.
¿Qué tiene de especial?
El juego mental entre los dos protagonistas. No sabes si están jugando al ajedrez o si uno está comiéndose vivo al otro sin que se dé cuenta. No es una peli de crímenes como otras, es más sutil, más centrada en cómo se cuenta una historia que en lo que realmente pasó. Y eso la hace inquietante.¿Lo malo?
Puede hacerse lenta si esperas una historia con ritmo o mucha tensión. A veces parece que no avanza, y si no conectas con ese rollo de "¿quién miente?" puedes desengancharte. También se queda un poco corta en explorar más a fondo a Longo. Da la sensación de que había más chicha ahí.¿Fácil de ver?
Sí, si te van los dramas psicológicos y las historias basadas en hechos reales. No es violenta ni liosa, pero sí pide un poco de atención.¿Recomendada?
Sí, pero con matices. No es para todo el mundo. Si buscas una peli más de sensaciones, de tensión contenida, y te interesan los personajes grises, te puede enganchar. Pero si esperas giros y acción, igual te deja frío. Eso sí, te deja con una incomodidad curiosa… de esas que se quedan rondando después de los créditos.Imágenes
Curiosidades
La escena en la que Jonah Hill golpea el puesto del baño fue improvisada. Terminó lastimándose la mano y tuvo que ir al hospital después, pero terminó siendo un hueso magullado leve.
La tercera película no cómica protagonizada por Jonah Hill, después Moneyball: Rompiendo las reglas (2011).
Sparky's Diner, ubicado en Garnerville, Nueva York, ha sido propiedad y operado por la misma familia durante más de 40 años. Desde esta película, se ha utilizado como lugar de rodaje para varias otras películas y programas de TV, como Billions y Rise. Desde varios ángulos, se pueden ver imágenes de miembros de la familia y clientes en las paredes.
Citas
Christian Longo: A veces la verdad no es creíble. Pero eso no significa que no sea cierto.
Christian Longo: A veces tienes que aceptar mirar de una manera para proteger algo más importante.