Shurrelato Shurrelato - Lucía la ninfómana, mi primera orgía y cómo me convertí en un hombre +18

Mayor Jasón

Shurmano Dios
Shurmano Nº
13437
Desde
29 Nov 2024
Mensajes
2,771
Reacciones
24,070
!!!Y yo necesito a un hombre de verdad, no a un puto maricón como tú!!! Tras esas palabras pegó un portazo y fue la última vez que la vi. Para saber cómo una relación como la nuestra había acabado en esa situación debemos retroceder 3 semanas.

Yo estaba felizmente enamorado de Lucía. Tenía ventipocos años, estaba fuerte, tenía un buen trabajo, estaba feliz. Ella tenía 32, me sacaba bastantes años. Por una parte estaba bien, aprendí muchísimo con ella de la vida y por supuesto del sexo, que de eso va esta historia. Pero era mi primera relación "seria", era más joven e inexperto que ella, lo cual en el tema sexual me creaba a veces una gran sensación de inseguridad. Ella era una puta loba ninfómana que durante las primeras semanas de tonteo previas a enrollarnos me había dicho que había hecho orgías e intercambios de pareja. Lo que en un momento me puso muy cachondo cuando fuimos pareja se volvió en mi contra.

Me la chupaba como pocas lo han vuelto a hacer. Tuve la suerte con ella de conocer a una mujer que genuinamente le gustaba la lefa, de las poquísimas que he encontrado en mi vida después. Pero claro, después de la lechada en la cara me la imaginaba de esa guisa con otros tíos y me ponía malo. Imaginarmela con todo el moco colgando por la punta de la nariz de a saber cuántos hombres antes que yo me hacía mucho mal, no podía evitarlo. Lo hablamos muchas veces, he de reconocer que tuvo mucha paciencia conmigo después, pero claro la vida son etapas y hay cosas que hay que aprender por uno mismo. Con los años entendí que el pasado es pasado, no hay que darle vueltas ni darle importancia, importa el aquí y el ahora. Pero con 20 años pues no me entraba en la cabeza. Era un tema recurrente en nuestras peleas. Estaba realmente acomplejado por mi escasa experiencia sexual en comparación con ella y aunque ya llevaba encima varias muescas era incomparable con el hecho de haber estado en orgías.

Un día, después de una de las mejores mamadas de mi vida, me vino a la cabeza las mismas imágenes de otras veces y esta vez Lucía se molestó de verdad, porque se me notó que pasé de estar absolutamente en coma a volverme un puto niñato. Hablamos y hablamos aquella tarde. En un momento dado me dijo que le daba demasiada importancia a las orgías, que si participara en una vería que solo es sexo y diversión, nada más. En ese momento, recién ordeñado y con la llamada "post-nut clarity" que dicen los americanos se me encendió la bombilla. ¿Me estaba poniendo sobre la mesa participar en una orgía? Me daba un morbo tremendo y además así podríamos equilibrar un poco la balanza. El resumen de aquella conversación es que ella lo movía todo, conocía gente y un local, cuando hubiera una iríamos. Y así ocurrió. A los dos días tenía un SMS suyo, en dos semanas teníamos local y plaza. Creo que ese día me hice 3 pajas casi seguidas de lo cachondo que me puse pensando en la orgía. Ay joven Jasón... ni en mil vidas hubieras imaginado cómo iba a acabar esa puta noche.

[CONTINUARÁ]

El +18 es por los moralfags no habrá contenido gráfico, en serio agradeced que no lo haya...

Cito a los degenerados que le dieron like a mi hilo de la mexicana y las xinitas. Si a alguien le interesa, aquí lo tiene:


@Alechan
@tazzdemon
@Saitama
@Eichmann
@ElRana042
@condiloma
@Windwaker
@El Kreador
@GigaChad

Si alguien quiere enterarse de cuándo continúo la historia que me lo diga y le cito, calculo 3 partes en total.
 
Lo leo esta noche miermano, gracias por la mención
 
Efectivamente soy un pollaviega, puto degenerado, me citas en la 2.0
 
Magnifisent, esperando la siguiente parte:roto2cafe:
 
No nos dejes así ostia!!
 
!!!Y yo necesito a un hombre de verdad, no a un puto maricón como tú!!! Tras esas palabras pegó un portazo y fue la última vez que la vi. Para saber cómo una relación como la nuestra había acabado en esa situación debemos retroceder 3 semanas.

Yo estaba felizmente enamorado de Lucía. Tenía ventipocos años, estaba fuerte, tenía un buen trabajo, estaba feliz. Ella tenía 32, me sacaba bastantes años. Por una parte estaba bien, aprendí muchísimo con ella de la vida y por supuesto del sexo, que de eso va esta historia. Pero era mi primera relación "seria", era más joven e inexperto que ella, lo cual en el tema sexual me creaba a veces una gran sensación de inseguridad. Ella era una puta loba ninfómana que durante las primeras semanas de tonteo previas a enrollarnos me había dicho que había hecho orgías e intercambios de pareja. Lo que en un momento me puso muy cachondo cuando fuimos pareja se volvió en mi contra.

Me la chupaba como pocas lo han vuelto a hacer. Tuve la suerte con ella de conocer a una mujer que genuinamente le gustaba la lefa, de las poquísimas que he encontrado en mi vida después. Pero claro, después de la lechada en la cara me la imaginaba de esa guisa con otros tíos y me ponía malo. Imaginarmela con todo el moco colgando por la punta de la nariz de a saber cuántos hombres antes que yo me hacía mucho mal, no podía evitarlo. Lo hablamos muchas veces, he de reconocer que tuvo mucha paciencia conmigo después, pero claro la vida son etapas y hay cosas que hay que aprender por uno mismo. Con los años entendí que el pasado es pasado, no hay que darle vueltas ni darle importancia, importa el aquí y el ahora. Pero con 20 años pues no me entraba en la cabeza. Era un tema recurrente en nuestras peleas. Estaba realmente acomplejado por mi escasa experiencia sexual en comparación con ella y aunque ya llevaba encima varias muescas era incomparable con el hecho de haber estado en orgías.

Un día, después de una de las mejores mamadas de mi vida, me vino a la cabeza las mismas imágenes de otras veces y esta vez Lucía se molestó de verdad, porque se me notó que pasé de estar absolutamente en coma a volverme un puto niñato. Hablamos y hablamos aquella tarde. En un momento dado me dijo que le daba demasiada importancia a las orgías, que si participara en una vería que solo es sexo y diversión, nada más. En ese momento, recién ordeñado y con la llamada "post-nut clarity" que dicen los americanos se me encendió la bombilla. ¿Me estaba poniendo sobre la mesa participar en una orgía? Me daba un morbo tremendo y además así podríamos equilibrar un poco la balanza. El resumen de aquella conversación es que ella lo movía todo, conocía gente y un local, cuando hubiera una iríamos. Y así ocurrió. A los dos días tenía un SMS suyo, en dos semanas teníamos local y plaza. Creo que ese día me hice 3 pajas casi seguidas de lo cachondo que me puse pensando en la orgía. Ay joven Jasón... ni en mil vidas hubieras imaginado cómo iba a acabar esa puta noche.

[CONTINUARÁ]

El +18 es por los moralfags no habrá contenido gráfico, en serio agradeced que no lo haya...

Cito a los degenerados que le dieron like a mi hilo de la mexicana y las xinitas. Si a alguien le interesa, aquí lo tiene:


@Alechan
@tazzdemon
@Saitama
@Eichmann
@ElRana042
@condiloma
@Windwaker
@El Kreador
@GigaChad

Si alguien quiere enterarse de cuándo continúo la historia que me lo diga y le cito, calculo 3 partes en total.
Espero que seas un Troll ,porque liarte y estar con una puta y luego ir llorando por las esquinas es para hacértelo mirar , valórate un poco ,hombre ..
 
Seguimos

@Alechan
@tazzdemon
@Saitama
@Eichmann
@ElRana042
@condiloma
@Windwaker
@El Kreador
@GigaChad
@plexiglás

Llegó finalmente el día de la orgía. Estaba como un flan, si los días antes me hacía pajas al fallo con videos de orgías ese día estaba acojonado. Se me metió encima un miedo tremendo a tener un gatillazo. Cuando quedamos por la tarde se lo dije a Lucía pero ella era una mujer experimentada, lo tenía todo pensado. Un poco de coca y adiós nervios. Ya la había probado, nunca me ha gustado, simplemente te pones como muy nervioso y poco más. Es un meh, os lo aseguro. No drogarse jente. Pero para algo es muy buena. Se te pone la polla como una piedra y aguantas follando lo que te echen.

Llegamos al local. Estaba en la misma calle que mítico Soma, uno de los afters más decadentes que he conocido en el Madrid de finales de los 90 y principios de los 2000. Bajamos unas escaleras y ahí comenzó el espectáculo rotodosiano.

Nada más bajar las escaleras me fijo en un tío mirando a través de unas cortinas gesticulando :roto2: Joder no estaba gesticulando, estaba cascándosela mirando como a la que imagino su mujer se la follaban por turnos en la habitación contigua :loco4: :loco4: Nunca había visto algo así y la verdad es que me puso un poco nervioso. Lucía estaba conmigo, no me soltaba el brazo y me llevó a la barra. Un 100pepers con sprite, bien cargado y ahí mismo en la barra otro poquito de coca para ambos. Tenía que ponerme a tono y ella estaba cachonda nivel Son Goku ultra instinto. No éramos los únicos metiéndose algo a plena vista. Tampoco era un canteo, el local tenía techo bajo, había poca luz y música a nivel medio alto. Muy discreto, dentro de lo que cabe.

Nos sentamos a tomarnos el cubata y empezó a meterme mano, la lengua hasta la campanilla, la mano dentro de los pantalones y empezó a pajearme. Se sentó al lado nuestro otra pareja, eran mayores que yo, pero es que joder, cualquiera allí era mayor que yo, era el yogurín del local. Estaban bien, digamos que atractivos. Él estaba bien y ella iba con un escotazo y unas tetas de absoluto escándalo. Empezamos a hablar mientras Lucía no me soltaba la mano de la polla. La coca y el cubata ya se me habían subido a la cabeza y me estaba relajando bastante. Hablamos de cualquier mierda que yo no oía bien por la música y en un momento él se levantó y le comió los morros a Lucía. Mi primera reacción fue la de "pero de qué va este notas?" pero fue como un impulso dentro de mi, antes de que pudiera haber reaccionado vete tú a saber cómo la mujer hizo lo mismo conmigo. Le empezé a manosear aquellas maravillosas tetas, mientras mi novia se comía los morros con otro sin soltarme la polla. Estaba empezando a estar eufórico. Tras un poco más de comidas de morros el pavo que estaba levantado, agachado para besarse con Lucía se puso recto y se bajó la bragueta. Lucía se abalanzó a la polla de aquel tío como una loba. Me soltó la polla y empezó a masturbarse. La mujer hizo lo mismo, estábamos sentados y ella quitó del asiento para ponerse de rodillas y comermela. Lucía la chupaba bien, pero el morbo de aquella mamada era superior. El asiento lo ocupó el marido y como en aquellos videos de orgías que había mirado estabamos los dos hombres sentados, con los calzoncillos en los tobillos mientras dos tías nos la estaban comiendo. Hasta en un momento brindamos jajaja. Eramos hermanos de mamada. Él se corrió antes y Lucía no apartó la boca. Me fijé cómo se le salía por la boca los resto de lefa de aquel extraño mientras la mayoría de la corrida se la tragaba. Aquello fue un punto de inflexión. Esas mismas escenas que semanas atrás me atormentaban después de follar dejaron de tener importancia. La mujer empezó a masajearme las pelotas y el perineo y aquí acabó el primer round. Corrida por toda la cara, no en la boca y lo poco que le llegó a los labios lo escupió disimuladamente en el sofá.

Me levanté con la polla verdaderamente tiesa a pesar de la corrida (bendita juventud) y la puse a ella en el sofá. Le bajé el pantalón y las bragas. Estaba mojadísima. Me olvidé de Lucía. Me metí un poco de coca sobre sus tetas y empecé a comerle el coño con ansia viva. Lucía y el maromo se levantaron, imaginé que a follar pero me daba ya igual. Los celos se habían disipado. Creía que se correría solo con la comida de coño pero me pidió parar para ir a follar a las habitaciones. Cuando me levanté y me puse el pantalón había 3 personas haciendo algo parecido en otros de los sofás. Me pedí un chupito de Chivas, siempre he tenido morro fino para el alcohol y otra clencha cayó antes de ir a la habitación. Estaba con un globo tremendo. Nos fuimos a la habitación donde estaba el marido con Lucía, ella estaba a cuatro patas, el otro dándole y otro tío que no se quién era de pie pajeándose mientras ella de vez en cuando le daba lametazos en la polla. Menuda puta. Nos pusimos en el borde de la cama en misionero y empecé a arrearla con una furia tremenda. La tía también se había metido lo suyo, estaba con la cabeza hacia atrás mientras se masturbaba con mis empujones. Se corrió de forma realmente extrema, entre gritos y espasmos. De las contracciones de su coño me corrí yo en seguida. No me había dicho que me pusiera condón y le eché una cantidad de leche en el coño que casi pierdo el conocimiento, como las maduras y las lentejas. Lucía, en un acto impulsivo que terminó de volverme loco me dijo, ven que te la chupo. Y mientras el marido terminaba de correrse ella me la estaba comiendo. Aquello era porno total y terminó de subirme la droja y la bebida a la cabeza.

Al terminar y tras no se cuanto tiempo (aún hoy no se cuánto tiempo estuve ahí dentro) nos vestimos y salimos a la barra. La camarera nos dijo que había una sala especial, con sexo en grupo y que si queríamos nos daba paso. Lucía dijo que no, se quedó hablando con la pareja. Yo pasé de ella y eso le molestó muchísimo. Accedí. Estaba en pleno subidón del colocón y no quería que aquello acabase. Se picó bastante y me dijo "allá tú". Todos sabemos que esas palabras suelen ser el preludio de una bronca tremenda, pero en este caso ese "allá tú" era profético. Joder lo que me esperaba en aquella habitación...

[CONTINUARÁ]
 
Seguimos

@Alechan
@tazzdemon
@Saitama
@Eichmann
@ElRana042
@condiloma
@Windwaker
@El Kreador
@GigaChad
@plexiglás

Llegó finalmente el día de la orgía. Estaba como un flan, si los días antes me hacía pajas al fallo con videos de orgías ese día estaba acojonado. Se me metió encima un miedo tremendo a tener un gatillazo. Cuando quedamos por la tarde se lo dije a Lucía pero ella era una mujer experimentada, lo tenía todo pensado. Un poco de coca y adiós nervios. Ya la había probado, nunca me ha gustado, simplemente te pones como muy nervioso y poco más. Es un meh, os lo aseguro. No drogarse jente. Pero para algo es muy buena. Se te pone la polla como una piedra y aguantas follando lo que te echen.

Llegamos al local. Estaba en la misma calle que mítico Soma, uno de los afters más decadentes que he conocido en el Madrid de finales de los 90 y principios de los 2000. Bajamos unas escaleras y ahí comenzó el espectáculo rotodosiano.

Nada más bajar las escaleras me fijo en un tío mirando a través de unas cortinas gesticulando :roto2: Joder no estaba gesticulando, estaba cascándosela mirando como a la que imagino su mujer se la follaban por turnos en la habitación contigua :loco4: :loco4: Nunca había visto algo así y la verdad es que me puso un poco nervioso. Lucía estaba conmigo, no me soltaba el brazo y me llevó a la barra. Un 100pepers con sprite, bien cargado y ahí mismo en la barra otro poquito de coca para ambos. Tenía que ponerme a tono y ella estaba cachonda nivel Son Goku ultra instinto. No éramos los únicos metiéndose algo a plena vista. Tampoco era un canteo, el local tenía techo bajo, había poca luz y música a nivel medio alto. Muy discreto, dentro de lo que cabe.

Nos sentamos a tomarnos el cubata y empezó a meterme mano, la lengua hasta la campanilla, la mano dentro de los pantalones y empezó a pajearme. Se sentó al lado nuestro otra pareja, eran mayores que yo, pero es que joder, cualquiera allí era mayor que yo, era el yogurín del local. Estaban bien, digamos que atractivos. Él estaba bien y ella iba con un escotazo y unas tetas de absoluto escándalo. Empezamos a hablar mientras Lucía no me soltaba la mano de la polla. La coca y el cubata ya se me habían subido a la cabeza y me estaba relajando bastante. Hablamos de cualquier mierda que yo no oía bien por la música y en un momento él se levantó y le comió los morros a Lucía. Mi primera reacción fue la de "pero de qué va este notas?" pero fue como un impulso dentro de mi, antes de que pudiera haber reaccionado vete tú a saber cómo la mujer hizo lo mismo conmigo. Le empezé a manosear aquellas maravillosas tetas, mientras mi novia se comía los morros con otro sin soltarme la polla. Estaba empezando a estar eufórico. Tras un poco más de comidas de morros el pavo que estaba levantado, agachado para besarse con Lucía se puso recto y se bajó la bragueta. Lucía se abalanzó a la polla de aquel tío como una loba. Me soltó la polla y empezó a masturbarse. La mujer hizo lo mismo, estábamos sentados y ella quitó del asiento para ponerse de rodillas y comermela. Lucía la chupaba bien, pero el morbo de aquella mamada era superior. El asiento lo ocupó el marido y como en aquellos videos de orgías que había mirado estabamos los dos hombres sentados, con los calzoncillos en los tobillos mientras dos tías nos la estaban comiendo. Hasta en un momento brindamos jajaja. Eramos hermanos de mamada. Él se corrió antes y Lucía no apartó la boca. Me fijé cómo se le salía por la boca los resto de lefa de aquel extraño mientras la mayoría de la corrida se la tragaba. Aquello fue un punto de inflexión. Esas mismas escenas que semanas atrás me atormentaban después de follar dejaron de tener importancia. La mujer empezó a masajearme las pelotas y el perineo y aquí acabó el primer round. Corrida por toda la cara, no en la boca y lo poco que le llegó a los labios lo escupió disimuladamente en el sofá.

Me levanté con la polla verdaderamente tiesa a pesar de la corrida (bendita juventud) y la puse a ella en el sofá. Le bajé el pantalón y las bragas. Estaba mojadísima. Me olvidé de Lucía. Me metí un poco de coca sobre sus tetas y empecé a comerle el coño con ansia viva. Lucía y el maromo se levantaron, imaginé que a follar pero me daba ya igual. Los celos se habían disipado. Creía que se correría solo con la comida de coño pero me pidió parar para ir a follar a las habitaciones. Cuando me levanté y me puse el pantalón había 3 personas haciendo algo parecido en otros de los sofás. Me pedí un chupito de Chivas, siempre he tenido morro fino para el alcohol y otra clencha cayó antes de ir a la habitación. Estaba con un globo tremendo. Nos fuimos a la habitación donde estaba el marido con Lucía, ella estaba a cuatro patas, el otro dándole y otro tío que no se quién era de pie pajeándose mientras ella de vez en cuando le daba lametazos en la polla. Menuda puta. Nos pusimos en el borde de la cama en misionero y empecé a arrearla con una furia tremenda. La tía también se había metido lo suyo, estaba con la cabeza hacia atrás mientras se masturbaba con mis empujones. Se corrió de forma realmente extrema, entre gritos y espasmos. De las contracciones de su coño me corrí yo en seguida. No me había dicho que me pusiera condón y le eché una cantidad de leche en el coño que casi pierdo el conocimiento, como las maduras y las lentejas. Lucía, en un acto impulsivo que terminó de volverme loco me dijo, ven que te la chupo. Y mientras el marido terminaba de correrse ella me la estaba comiendo. Aquello era porno total y terminó de subirme la droja y la bebida a la cabeza.

Al terminar y tras no se cuanto tiempo (aún hoy no se cuánto tiempo estuve ahí dentro) nos vestimos y salimos a la barra. La camarera nos dijo que había una sala especial, con sexo en grupo y que si queríamos nos daba paso. Lucía dijo que no, se quedó hablando con la pareja. Yo pasé de ella y eso le molestó muchísimo. Accedí. Estaba en pleno subidón del colocón y no quería que aquello acabase. Se picó bastante y me dijo "allá tú". Todos sabemos que esas palabras suelen ser el preludio de una bronca tremenda, pero en este caso ese "allá tú" era profético. Joder lo que me esperaba en aquella habitación...

[CONTINUARÁ]

Tienes buena prosa. Hasta se me ha puesto morcillona imaginándome la escena :roto2:

Ya si que me has ganado. Necesitamos la siguiente entrega ya ya ya!
 
Yo puedo imaginar algo pero me esperaré a confirmarlo.
 
Creo que no lo. Voy a leer
 
Creo que no lo. Voy a leer

n5FCMiF_0LrZqx4lV9rO0Fr3Q3sMPMsAmJlJL4s2wKhYdO9ZFQ9yCMpQE4tHYtn5o8SNNjh13wIQeJTyjM8aLNXf9TGAVfDIYecjDltKyrU8M1_mg-k-_BbUvw
 
Volver
Arriba