Qué envidia.
A mí me metió a timple... Timple...
Porque decía que primero había que aprender eso para pasar a guitarra. Años después supe que simplemente timple era más barato, y dejé de quejarme (no podíamos permitirnos algo más caro y aún así se buscó la vida para meterme en alguna extraescolar, si es que las mamás son los mejor).
Y el traje de la comunión... Rosa salmón. Todas mis amigas de blanco... Tanto ella como el párroco me decían que a ojos de Dios el vestido no importaba, y es más, que el mío quedaba más humilde y bonito, y que eso era lo que importaba. A mí me daba igual, quería ser una princesa como las demás. Y nada, misma premisa.. con los años supe que simplemente ese traje feo (que conservo), era más económico. Mismo motivo por el cual fue mi madre la que me peinó, que nos fuimos a celebrar a un restaurante de menús del día, y que solo nos pudimos permitir unas 10 estampitas con la típica foto (mejor, sigo pensando que a pesar de todo, ese traje fue un esperpento). Ah, y mi regalo de comunión fue una biblia para jóvenes xD