Imagínate que odias a la gente que no piensa como tu. Y creas todo un entramado que tarde siglos en fraguarse pero que los deje hasta sin alma al final. Por qué? Porque no se la merecen, ya que creyeron que Jesús era el mesías. Imagina que por esa razón te inventas sistemas de valores, de creencias y de formas de ser, de sentir, de reaccionar. Imagina que es eso lo que tenemos y que ni por asomo nadie se da cuenta por lo retorcido que es. Imagina que mientras se preocupan de perder la vida, pasar hambre o perder tu nacionalidad te están dejando sin algo que crees que no tienes y que es la única razón por la que te pisan la cabeza cada día un poco más.