Según se mire, los juegos preliminares excitan...
O sumisas...
Voy con una de mis batallitas. Me eché una novia y un sábado por la mañana fuimos a un mercadillo donde a ella le gustaba ir (por dar mas datos de los que debiera, es uno que se hace o hacía en Fuengirola, donde muchos guiris venden sus cosas en plan a la americana, que vacían los sótanos y casi que te regalan las cosas con tal de que le quites los trastos). Pues un matrimonio belga tenía algunas cajas en la furgoneta con cosas no expuestas, y la novia se puso a cotillear. Y bingo, había unos látigos y unas esposas, que acabamos comprando.
Ya en casa los probamos. Yo como en el fondo soy un sosainas, estas cosas que en la tele se ven muy excitantes, me dan bastante apuro, pero dentro de la incomodidad, pues echamos momentos morbosos y divertidos.
Total, que aquello se acaba y no de muy buenas maneras, y se deja cosas en mi casa que nunca recogió. Como yo soy un Diógenes, cuando me mudé, eché algunas cosas suyas que realmente eran útiles y que nunca recogió (y por las que yo me sentía culpable) y entre ellas la parafernalia esta. Esa caja nunca se abrió y se juntó con otras de la siguiente mudanza en el olvido.
Hasta que conocí a la que es mi mogera, que como todas las tías, cuando nos establecimos sintió la necesidad de abrir todas las cajas. Yo ni me acordaba de aquello, y cuando vio los látigos y las esposas se quedó a cuadros...y yo más todavía. Y ahí me tienes balbuceando el origen de aquello y dándole explicaciones
En fin, menudo sucnor que soy
