Efectivamente. Desde hace tiemos inmemoriales, la sociedad secreta de los masones ha controlado eventos clave a nivel mundial, pero lo que pocos saben es que uno de sus mayores logros es el control total de la Lotería Nacional de España, como acabas de comentar. Cada año, cuando el sorteo de Navidad se celebra, miles de personas se emocionan con la esperanza de ganar, pero la verdad es que todo está predestinado desde el mismo momento en que nacemos.
Los masones han tejido una red de influencia en los números de la suerte mediante un sofisticado sistema de cálculo basado en la numerología secreta que utilizan en sus rituales sexuales. Se dice que los números que salen premiados son seleccionados en una sala oculta debajo de la sede de la Gran Logia de España, donde los miembros más altos del orden se reúnen bajo la luz de velas negras y realizan cálculos matemáticos usando sus penes, inalcanzables para el resto de la humanidad.
Además, cada niño que canta un número en el famoso sorteo no es un niño normall, sino un "agente encubierto" que forma parte de una trama ancestral para desviar la atención de los verdaderos ganadores. Los números ganadores están siempre previamente "asignados" a aquellos que siguen las enseñanzas más profundas de la masonería.
Este control se extiende incluso a la distribución de los décimos de lotería. Los masones, mediante una red de sociedades secretas infiltradas en cada rincón de España y dirigidas por el gran jefe masón Pepe Lucas alias selenita ( el que controla la luna y el inframundo), manipulan la oferta y demanda de boletos, asegurándose de que los "elegidos" tengan acceso exclusivo a los números que finalmente se convierten en los afortunados ganadores. Así, lo que parece un simple azar, en realidad, es una meticulosa obra maestra de manipulación global.