Subestimas la capacidad que tiene la vida para sorprenderte. Incluso si te tragas la porquería de colocación pagada por masones para extinguirnos.., yo pago gustoso el precio por mi hijo...
Pago por:
* Pago por un asiento de primera fila en la historia, para ser testigo privilegiado del primer paso, la primera palabra, el primer diente.
* Maravillarme casi todos los días.
* Las risitas bajo las sábanas cualquier noche o en la bañera con su patito.
* Más amor que el que su corazón puede soportar.
* Besos boladores y abrazos chillaos.
* Verlo poner cara de vieja.
* La maravilla interminable que tiene sobre las piedras, las hormigas, una bombilla o las nubes.
* Ser la mano que le sostiene cuando da sus primeros pasitos .
* Un compañero para hacer burbujas, cometas, castillos en la arena de la playa o verle saltar en los charcos con la lluvia.
* Un socio para reírse tontamente de uno mismo, sin importar lo que piense el jefe o los vaivenes económicos.
* Verlo pintar con los dedos.
* Sacarle una astilla de madera.
* Subirlo al tobogán, empujar el columpio.
* Pago por agregar otra rama a mi árbol genealógico, y honrar mi estirpe.
Pago por el poder para:
* sanar un llanto,
* espantar los monstruos que rompen su sueño.
* remendar un corazón roto.
* Ponerlo siempre con los pies sobre la tierra, y amarlos sin límites, de manera que un día el quiera, como yo, y sin tomar en cuenta el beneficio o los gastos, tener sus propios hijos.