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Shurmano
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- 4 Dic 2024
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Muy buenas noches, shurmanos.
Hoy os traigo un hilo contándoos mi experiencia con una raxeta (nuevas chonis), bisexual y que, además estaba embarazada de otro.
Lo primero, os pongo en situación. Ella (23), embarazada de otro, chonaca de manual (piercing en nariz, voz de hombre, bisexual y más guarra que el escupitajo de un gitano). Yo (32), con carrera universitaria, pijito, elegante, gentleman, comprensivo, romántico, machista (y a mucha honra), clasista, racista, homófobo y de derechas.
Todo empieza en Septiembre de este mismo año. Conocí a un chaval (28) que resultó ser del barrio donde vivía hace tiempo y que, además, dio la casualidad que se zumbó a mi ex años después de romper yo con ella. Le conocí en la Plaza de Callao de Madrid y empezamos a hablar sobre nuestra vida allí de cuando éramos jóvenes. Cabe destacar que yo me fui a vivir a Madrid en 1998 y estuve en dicho barrio durante 24 largos años.
El caso es que congeniamos bien y se nos acercaron dos pavas (más feas que un orco), pero como él tuvo un problema con la novia y yo acababa de medio romper con la chavala que estaba así que tiramos para adelante. Quedamos con ellas, estuvimos cómodos, yo ligué con una, pero no nos gustó el panorama y nos largamos haciendo una bomba de humo de nivel experto (no sin antes volver a contactarlas). Al día siguiente el desgraciado este me dejó tirada con la chavala que se estaba haciendo y yo estaba dándome arrumacos con la mía, por lo que su "amiga" se enfadó y yo por consiguiente, me enfadé con ella y con la chavala que me estaba haciendo y no supe más de ellas. Tampoco de él por dejarme tirado.
El glorioso día 12 de Octubre me llamó porque yo estaba en Argüelles en una conferencia sobre la Hispanidad de Roberto Vaquero y volví a quedar con él (ya que estaba cerca de donde él tenía que ir a hacer unos recados). El caso es que acabamos en Nuevos Ministerios (zona norte de Madrid) y me presentó a su amiga (llamémosla "Jenni"). Después de eso fuimos a un sitio conocido en la zona por ser un bar de previas donde las copas están a 2 ó 3€. La chavala se empezó a fijar en mí porque decía que era un chaval interesante y porque, según ella, "sabía tratar a las mujeres", sólo por ser amable con ella y porque no me asustó cuando me dijo que a veces se dedica a follar por dinero mediante una aplicación (lo que se dice ser una puta de toda la vida). Esa noche, tras estar en varios garitos de Argüelles, el hijo puta este nos sacó dos chupitos a ella y a mí y pensando que eran de un licor de una graduación baja, nos los tomamos. Craso error. Los putos chupitos eran de absenta.
Tras la fiesta, tuvimos que ir a casa del chaval en Uber porque ya no había transporte público ni a mi casa, ni a la de la chavala. Así que nos quedamos en la suya. Mi sorpresa llegó en el Uber cuando de repente, nos estábamos haciendo una foto la pava y yo y me metió morro, así que esa noche pasaron cosas con ella en casa de mi colega.
Después de despedirnos, yo le dije que había estado muy cómodo con ella, así que accedí a escribirla a los dos día. Y, sorprendentemente, me respondió diciéndome que le gustaría volverme a ver, así que la mandé nuevamente un mensaje varios días después, pero me dijo que estaba empezando una relación con otro y que no tenía ganas de hablar conmigo.
La cosa se podía haber quedado allí, pero a la semana me escribe diciendo que la han dejado embarazada (esto sería a mediados de Noviembre) y mi cara fue de sorpresa total, porque perfectamente podría ser mío. Finalmente, me comentó que estaba de cuatro semanas, por lo que esquivé una de las balas más mortales de mi vida. A pesar de todo, accedí a quedar con ella para ver cómo estaba (no se encontraba bien anímicamente), siendo todo un caballero. Estuvimos muy bien e incluso hubo otra vez cuatro besos tontos en un parque. Pero la pava se empezó a rayar porque le llamó un zumbado que le debía pasta y que supuestamente le había regalado un piso de alquiler durante un año. Y pasó completamente de mí, por lo que yo apliqué el contacto cero.
En esto que me vuelve a escribir para decirme que sentía mucho haberme tratado así y que quería volver a quedar conmigo. De esto hace no más de dos semanas. Volví a verme con ella cerca de donde yo vivo y volvimos a liarnos otra vez porque ella estaba maravillada de cómo la trataba, cómo la comprendía y lo cómoda que estaba conmigo (a pesar de ser una puta loca de manual). Estuvimos genial ese día e incluso me acompañó a mi clase de pádel y estuvo viéndome durante 1 hora. Tras despedirnos, empezamos a tener una relación más fluida y los tonteos por WhatsApp eran evidentes.
El Domingo pasado también quedé con ella y nos volvimos a liar (hubo manoseo por parte de ambos) e incluso ella me llegó a decir que era "una pena que yo no fuera el padre" porque soy "un cielo de persona". La cosa empezó a torcerse en el momento que me empieza a hablar del puto TikTok de los cojones. Ella hacía sus directos y le encantaba conocer gente, pero le debieron quitar la cuenta y tuvo que volver a empezar. Ahí es cuando yo (imbécil de mí) le dije que entendía de RRSS porque me dedico "ocasionalmente" a crear contenido de fútbol en TikTok (10,7k followers) e Instagram (+3.700) y ella vio un filón en mí y me dijo que la ayudase a volver a subir followers. Yo como entiendo de algoritmos y páginas especializadas, le hice subir 60 seguidores en menos de cinco días. Craso error.
Este pasado Martes volvimos a vernos. Me acompañó a cambiar unas piezas del móvil y nos quedamos en el Starbucks de Goya mientras se quejaba de que le habían vuelto a bajar los followers y que literalmente mi trabajo "no estaba sirviendo de nada". Ahí ya le empecé a ver las orejas al lobo y empecé a decirle que tuviera paciencia (mientras la mía con ella se estaba agotando). Y, gilipollas de mí, le regalé una chaqueta (robada) y una Nintendo 3DS (que no utilizaba) y la tuve que ir a comprar un puto cargador a la zorra materialista de los cojones.
El caso es que el Miércoles me dice que si nos veíamos el Jueves, a lo que accedí. Pero me cambió los planes porque operaban a su abuela (le falta una pierna) y se tenía que quedar con ella en el hospital. Me pidió perdón y me dijo de vernos el Sábado. Volví a acceder. Y en esto que dio la casualidad que justamente jugaba el Rayo Majadahonda con el Real Madrid C ese día (hoy), por lo que yo tenía entradas de invitación (conozco varios jugadores) y tuve que cambiar el plan por quedar con ella. Y de nuevo la muy desgraciada me dice ayer Viernes que no podía quedar conmigo porque tenía que ir "a casa de su madre a recoger unas cosas". Ahí es cuando ya me tocó realmente los cojones y se lo hice pagar. Me había levantado de la siesta de mala hostia porque la hija de puta de mi ex (es de Burgos como yo) había colgado un vídeo estando en Madrid con una de "nuestras canciones" mientras estaba con una amiga suya. Y, aunque la chavala esta me consoló, seguía ofuscado y antes de medianoche le dije que a qué hora nos íbamos a ver. Es entonces cuando me soltó que no podía (tercera vez que me lo hacía) y ya es cuando no lo aguanté (encima había ganado el puto Mirandés en el minuto 94 y estaba aún más chinado) y cogí su puta cuenta de TikTok y la hice bajar 20 followers de golpe (se los eliminé). Ni una hora tardó en recriminarme que "mi trabajo no estaba funcionando" y que no le estaba sirviendo de ayuda. Entonces fue cuando la mandé a tomar por culo y le dije que dejara el puto TikTok de mierda que no la iba a dar de comer y que dejara de hablar con muertas de hambre como ella (la pava había estado en un centro de menores y hasta los 18 no le dejaron ir con su padre). La pava me amenazó con bloquearme y yo le dije que me devolviera la chaqueta y la consola. Estos fueron los chats:
Resumen (by ChatGPT)
Hoy os traigo un hilo contándoos mi experiencia con una raxeta (nuevas chonis), bisexual y que, además estaba embarazada de otro.
Lo primero, os pongo en situación. Ella (23), embarazada de otro, chonaca de manual (piercing en nariz, voz de hombre, bisexual y más guarra que el escupitajo de un gitano). Yo (32), con carrera universitaria, pijito, elegante, gentleman, comprensivo, romántico, machista (y a mucha honra), clasista, racista, homófobo y de derechas.
Todo empieza en Septiembre de este mismo año. Conocí a un chaval (28) que resultó ser del barrio donde vivía hace tiempo y que, además, dio la casualidad que se zumbó a mi ex años después de romper yo con ella. Le conocí en la Plaza de Callao de Madrid y empezamos a hablar sobre nuestra vida allí de cuando éramos jóvenes. Cabe destacar que yo me fui a vivir a Madrid en 1998 y estuve en dicho barrio durante 24 largos años.
El caso es que congeniamos bien y se nos acercaron dos pavas (más feas que un orco), pero como él tuvo un problema con la novia y yo acababa de medio romper con la chavala que estaba así que tiramos para adelante. Quedamos con ellas, estuvimos cómodos, yo ligué con una, pero no nos gustó el panorama y nos largamos haciendo una bomba de humo de nivel experto (no sin antes volver a contactarlas). Al día siguiente el desgraciado este me dejó tirada con la chavala que se estaba haciendo y yo estaba dándome arrumacos con la mía, por lo que su "amiga" se enfadó y yo por consiguiente, me enfadé con ella y con la chavala que me estaba haciendo y no supe más de ellas. Tampoco de él por dejarme tirado.
El glorioso día 12 de Octubre me llamó porque yo estaba en Argüelles en una conferencia sobre la Hispanidad de Roberto Vaquero y volví a quedar con él (ya que estaba cerca de donde él tenía que ir a hacer unos recados). El caso es que acabamos en Nuevos Ministerios (zona norte de Madrid) y me presentó a su amiga (llamémosla "Jenni"). Después de eso fuimos a un sitio conocido en la zona por ser un bar de previas donde las copas están a 2 ó 3€. La chavala se empezó a fijar en mí porque decía que era un chaval interesante y porque, según ella, "sabía tratar a las mujeres", sólo por ser amable con ella y porque no me asustó cuando me dijo que a veces se dedica a follar por dinero mediante una aplicación (lo que se dice ser una puta de toda la vida). Esa noche, tras estar en varios garitos de Argüelles, el hijo puta este nos sacó dos chupitos a ella y a mí y pensando que eran de un licor de una graduación baja, nos los tomamos. Craso error. Los putos chupitos eran de absenta.
Tras la fiesta, tuvimos que ir a casa del chaval en Uber porque ya no había transporte público ni a mi casa, ni a la de la chavala. Así que nos quedamos en la suya. Mi sorpresa llegó en el Uber cuando de repente, nos estábamos haciendo una foto la pava y yo y me metió morro, así que esa noche pasaron cosas con ella en casa de mi colega.
Después de despedirnos, yo le dije que había estado muy cómodo con ella, así que accedí a escribirla a los dos día. Y, sorprendentemente, me respondió diciéndome que le gustaría volverme a ver, así que la mandé nuevamente un mensaje varios días después, pero me dijo que estaba empezando una relación con otro y que no tenía ganas de hablar conmigo.
La cosa se podía haber quedado allí, pero a la semana me escribe diciendo que la han dejado embarazada (esto sería a mediados de Noviembre) y mi cara fue de sorpresa total, porque perfectamente podría ser mío. Finalmente, me comentó que estaba de cuatro semanas, por lo que esquivé una de las balas más mortales de mi vida. A pesar de todo, accedí a quedar con ella para ver cómo estaba (no se encontraba bien anímicamente), siendo todo un caballero. Estuvimos muy bien e incluso hubo otra vez cuatro besos tontos en un parque. Pero la pava se empezó a rayar porque le llamó un zumbado que le debía pasta y que supuestamente le había regalado un piso de alquiler durante un año. Y pasó completamente de mí, por lo que yo apliqué el contacto cero.
En esto que me vuelve a escribir para decirme que sentía mucho haberme tratado así y que quería volver a quedar conmigo. De esto hace no más de dos semanas. Volví a verme con ella cerca de donde yo vivo y volvimos a liarnos otra vez porque ella estaba maravillada de cómo la trataba, cómo la comprendía y lo cómoda que estaba conmigo (a pesar de ser una puta loca de manual). Estuvimos genial ese día e incluso me acompañó a mi clase de pádel y estuvo viéndome durante 1 hora. Tras despedirnos, empezamos a tener una relación más fluida y los tonteos por WhatsApp eran evidentes.
El Domingo pasado también quedé con ella y nos volvimos a liar (hubo manoseo por parte de ambos) e incluso ella me llegó a decir que era "una pena que yo no fuera el padre" porque soy "un cielo de persona". La cosa empezó a torcerse en el momento que me empieza a hablar del puto TikTok de los cojones. Ella hacía sus directos y le encantaba conocer gente, pero le debieron quitar la cuenta y tuvo que volver a empezar. Ahí es cuando yo (imbécil de mí) le dije que entendía de RRSS porque me dedico "ocasionalmente" a crear contenido de fútbol en TikTok (10,7k followers) e Instagram (+3.700) y ella vio un filón en mí y me dijo que la ayudase a volver a subir followers. Yo como entiendo de algoritmos y páginas especializadas, le hice subir 60 seguidores en menos de cinco días. Craso error.
Este pasado Martes volvimos a vernos. Me acompañó a cambiar unas piezas del móvil y nos quedamos en el Starbucks de Goya mientras se quejaba de que le habían vuelto a bajar los followers y que literalmente mi trabajo "no estaba sirviendo de nada". Ahí ya le empecé a ver las orejas al lobo y empecé a decirle que tuviera paciencia (mientras la mía con ella se estaba agotando). Y, gilipollas de mí, le regalé una chaqueta (robada) y una Nintendo 3DS (que no utilizaba) y la tuve que ir a comprar un puto cargador a la zorra materialista de los cojones.
El caso es que el Miércoles me dice que si nos veíamos el Jueves, a lo que accedí. Pero me cambió los planes porque operaban a su abuela (le falta una pierna) y se tenía que quedar con ella en el hospital. Me pidió perdón y me dijo de vernos el Sábado. Volví a acceder. Y en esto que dio la casualidad que justamente jugaba el Rayo Majadahonda con el Real Madrid C ese día (hoy), por lo que yo tenía entradas de invitación (conozco varios jugadores) y tuve que cambiar el plan por quedar con ella. Y de nuevo la muy desgraciada me dice ayer Viernes que no podía quedar conmigo porque tenía que ir "a casa de su madre a recoger unas cosas". Ahí es cuando ya me tocó realmente los cojones y se lo hice pagar. Me había levantado de la siesta de mala hostia porque la hija de puta de mi ex (es de Burgos como yo) había colgado un vídeo estando en Madrid con una de "nuestras canciones" mientras estaba con una amiga suya. Y, aunque la chavala esta me consoló, seguía ofuscado y antes de medianoche le dije que a qué hora nos íbamos a ver. Es entonces cuando me soltó que no podía (tercera vez que me lo hacía) y ya es cuando no lo aguanté (encima había ganado el puto Mirandés en el minuto 94 y estaba aún más chinado) y cogí su puta cuenta de TikTok y la hice bajar 20 followers de golpe (se los eliminé). Ni una hora tardó en recriminarme que "mi trabajo no estaba funcionando" y que no le estaba sirviendo de ayuda. Entonces fue cuando la mandé a tomar por culo y le dije que dejara el puto TikTok de mierda que no la iba a dar de comer y que dejara de hablar con muertas de hambre como ella (la pava había estado en un centro de menores y hasta los 18 no le dejaron ir con su padre). La pava me amenazó con bloquearme y yo le dije que me devolviera la chaqueta y la consola. Estos fueron los chats:
Resumen (by ChatGPT)
Bueno, os voy a contar cómo me lié con una chavala bastante peculiar. Resulta que ella, de 23 años, estaba embarazada de otro, era bisexual y tenía una actitud bastante "choni", con piercing en la nariz, voz grave y una forma de ser muy descarada. Yo, por otro lado, tengo 32 años, soy todo lo contrario: educado, romántico y con una mentalidad más tradicional, aunque también tengo mis prejuicios.
Todo empezó en septiembre, cuando conocí a un tipo de 28 años en Madrid, un viejo conocido. Conectamos bien y, después de unas copas, acabamos con dos chicas. Yo estuve más interesado en una de ellas, pero la noche no terminó bien y nos distanciamos. A mediados de octubre, me volvió a contactar para ir a ver una conferencia. Ese día conocí a Jenni, la chica en cuestión, y nos empezamos a llevar muy bien. Nos liamos esa noche, y aunque al principio parecía que no habría más, ella me escribió después diciendo que quería verme otra vez.
Tiempo después, me enteré de que estaba embarazada de cuatro semanas, lo que me dejó sorprendido, ya que podía ser mío. A pesar de todo, quedamos para vernos, pero me dio la sensación de que no estaba tan interesada en mí por culpa de un problema con un tipo al que le debía dinero. Tras un periodo sin saber nada de ella, volvimos a quedar. Todo fue genial, incluso me acompañó a una clase de pádel y nos hicimos más cercanos. Pero, con el tiempo, ella empezó a hablarme de su cuenta de TikTok y de cómo quería ganar seguidores.
Le ofrecí ayudarla con su perfil, pues tengo algo de experiencia en redes sociales. A partir de ahí, las cosas se complicaron. Me empecé a sentir explotado, ya que no solo me pidió ayuda con su cuenta, sino que también me pedía cosas materiales como ropa y consolas. La gota que colmó el vaso fue cuando me cambió varios planes, lo que me enfureció. Después de un desacuerdo, me metí en su cuenta de TikTok y le hice bajar seguidores como forma de venganza. Al final, acabé mandándola a la mierda y pidiéndole que me devolviera las cosas que le había dado.
En resumen, fue una relación llena de altibajos, de manipulación y mucha frustración de mi parte.
Diez likes para la segunda parte.
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