Búa, estaba yo en casa con ganas de meterme un buen chuletón veteado de grasa entre pecho y espalda.
Llego a la esquina y veo así un poco una revuelta, me acerco más al pakistaní que vende cerveza freskita, y veo a un tío contra una mujer, cogiéndola en plan, tú no te escapas.
Total que era...