Pues fuera coña la carne de caballo es una de las mejores que he probado. Comía bastante de pequeña, lo habré dicho varias veces. Cruda, molida, con algo de limón, pimienta y sal.
Luego llegué a España, aquí no se estila y encima comencé a montar a caballo y ya no pude ni cuando volvía a Italia.