Estás utilizando un navegador desactualizado. Puede que no muestre este u otros sitios web correctamente Deberías actualizar o utilizar un navegador alternativo.
Era 1 de septiembre de 1859, y el cielo empezó a portarse raro. Un astrónomo británico, Richard Carrington, estaba observando manchas solares con su telescopio, cuando vio algo que nunca había visto antes: una llamarada brutal saliendo del Sol. Una eyección de plasma gigantesca. El tipo ni sabía...
Durante ocho minutos no lo notaríamos. La luz seguiría llegando a la Tierra, porque tarda exactamente ese tiempo en recorrer los 150 millones de kilómetros que nos separan. Todo parecería normal pero el Sol ya no estaría ahí.
La oscuridad no sería el verdadero terror. Lo sería darnos cuenta de...
Este sitio utiliza cookies para personalizar el contenido, personalizar su experiencia y mantenerlo conectado si se registra.
Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.