Estás utilizando un navegador desactualizado. Puede que no muestre este u otros sitios web correctamente Deberías actualizar o utilizar un navegador alternativo.
Lo de María Corina Machado entregándole su medalla del Nobel a Trump es una escena que roza la parodia. No es diplomacia, es genuflexión con alfombra roja. Un premio que se supone reconoce una lucha colectiva termina convertido en ofrenda personal al caudillo extranjero de turno.
Tan ridículo...
Este sitio utiliza cookies para personalizar el contenido, personalizar su experiencia y mantenerlo conectado si se registra.
Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.