Hilo nostálgico de
LAS CHUCHES
DE NUESTRA JUVENTUD
Chuches, chuches, chuches... ¡DAME MÁS CHUCHES, TÍO!
¿Qué son las chuches? El paradigma absoluto de que a nadie le amarga un dulce. Nos acompañaron activamente en los mejores momentos de nuestras jóvenes vidas, cuando el cuerpo lo aguantaba todo y podíamos ingerir azúcar todo del día sin preocuparnos por la salud. En el recreo del cole o del insti, los domingos con la paga, cuando íbamos al cine, en la sala de recreativos... o en cualquier reunión o salida con los amigos. Nuestras golosinas favoritas merecen ser recordadas, y por eso he abierto este hilo, un pequeño tributo a aquellos extras asequibles que nos endulzaron la existencia.
Caramelos, chicles, gominolas, bollos, chocolatinas, pastelitos... y también frutos secos y snacks que competían entre sí por ser el producto más llamativo, sorprendente y adictivo.
Empiezo con las que más me gustaban a mí. Mi época:
Los 70 y 80...
Las SEÑALES ROJAS.
Muy ricas, de sabor particular, pero duras de cojones. Era como comer plástico semirrígido, y quién sabe, a lo mejor lo era... xD Se compraban sueltas. Datan de los 80, pero duraron por lo menos una década. Ahora creo que ya no se hacen, una pena...
Chicles CHEIW.
En los 70 los chicles Cheiw eran los más comunes y vendidos. De la casa Damel, originalmente sólo eran de Fresa y Menta . Más tarde apareció la
fresa ácida, un sabor del que esta casa fue pionera en España. Era un poco fuerte y todo un reto para nuestras bocas... xDD La goma de mascar que usaban no era muy buena (dura y algo harinosa), pero en aquellos era casi sólo lo que había y comimos miles, por lo que merecen su sitio aquí.
Los PALOTES.
En los 70, cuando surgieron, eran los
Palotes de Palín, de la casa Damel. En los primigenios tiempos de aquel caramelo blando, el interior del envoltorio venía con las instrucciones para conseguir un "Palinorama", que nadie, pero absolutamente NADIE, sabía lo que era, convirtiéndose en una especie de mito entre los niños. De fresa, luego de chocolate... y al final, de varios sabores más.
Caramelos PITA-GOL.
Un caramelo mítico de palito, creo que de los 70, con forma de silbato... ¡que pitaba! Bueno, pitaba si no venía con algún defecto de fabricación, que era algo bastante común. El sabor era de lo más normalito, pero anda que no molaba pitar con ellos antes de devorarlos... xD
Caramelos SELZ.
Aparecieron en los 70. Un verdadero hito de las golosinas. Venían en tiras, aunque podías comprarlos por unidades sueltas: La dependienta recortaba a mano por la línea de puntos entre caramelos... Empezabas a chupar, y cuando el caramelo se gastaba, venía lo mejor: Se abría un poro por el que salía un líquido ácido que, mezclado con el sabor del caramelo, producía sensaciones maravillosas. Unos caramelos imprescindibles, y los mejores para mí, los de Cola...
Caramelos masticables MASKY.
De los 80 y 90, eran unas tiras planas de caramelos blandos, aunque jodidos de romper con los dientes. Tirabas hacia afuera hasta que hacían "¡clak!" El sabor era súper-especial, no había
nada que se le pareciese. Los tres sabores eran criminalmente buenos, pero el de fresa, ¡hummmmmm...! Daba un meñique por saborear uno ahora mismo...
Chicles NIÑA.
Sí, eran para niñas (de hecho venían con un vestidito de
mariquitas),, pero los niños los comíamos igualmente porque sabían genial, distintos a los demás chicles. Míticos en los años 70.
El BOLLYCAO.
Aparecieron en los 80. Para merendar como un señor. La crema de chocolate estaba buenísima. Pero, como era habitual en la marca Panrico, muchas unidades venían defectuosas, a veces con poca crema o con ésta toda junta en un lateral, lo que jodía bastante. A veces el bollo venía demasiado tostado... Pero bueno, estaban muy buenos y casi siempre venían con regalito. Tengo comido de una sentada bolsas de 5 unidades... xDD
Las PIPAS FACUNDO.
Creo que de finales de los 60. Un clásico imperecedero. Se siguen vendiendo, por supuesto, pero ya ni son las mismas pipas, ni las bolsas son transparentes, ni vienen con el mítico dibujo del niño torero y el toro quejándose de no poder hincarle el diente a las pipas ante la muerte que le espera:
"Siento dejar este mundo... sin probar PIPAS FACUNDO". Había dos tamaños, normal y grande. Abrir aquel paquete plástico era una odisea. De hecho, ¡había que echarle los dientes! xDD
Hoy ya no se ve tan frecuentemente, pero en los 80, aceras urbanas
petadas de cáscaras hasta los topes era algo muy habitual. Indicaba a las claras que allí se había reunido una pandilla en plan tranqui. xDD
Chicles BANG BANG.
Surgidos a principios de los 80. Empezaron con fresa. Luego fresa ácida, plátano, sabores dobles, chocolate... ¡chicles de chocolate! xD Cuando salieron, lo rompedor era que eran más blanditos que todo lo anterior, además en un bloque cuadrado bastante generoso... Eran muy ricos y significaron un éxito brutal para la marca. Creo que fueron los responsables de que los chicles
Cheiw prácticamente desaparecieran del mapa (eran chicles muy malos en comparación).
Los PETA-ZETAS.
Cuando salieron a principios de los 80 fueron una auténtica revolución. No había nada parecido: Escamas de caramelo que literalmente estallaban y saltaban en tu boca... Lo único malo, que eran caros por aquel entonces, y los sobrecitos traían muy poca cantidad... Pero molaban que te cagas.
Los caramelos SNIPE.
Una maravilla de caramelo blando de los 70. Era el caramelo más especial que había por aquel entonces, con sabores increíbles. de hecho, si querías regalar caramelos, tenían que ser Snipe; lo demás era caramelo corrientucho...
Los chicles BAZOKA.
Surgieron a finales de los 60 o principios de los 70. También distintos a todo, con un sabor adictivo, inolvidable, muy
medicinal, de formato cilíndrico, lateral anillado y envoltura espartana con "papel de plata" impreso con el logo. Te lo metías en la boca y parecía que no podrías con semejante taco de goma de mascar. MÍTICOS, y daba un meñique por volver a probarlos... Años más tarde cambiaron el formato (rectangulares) y corrigieron el nombre añadiendo una "o", "bazooka".
Pastelitos BONY, TIGRETÓN, PANTERA ROSA Y BUCANEROS.
Todos de Bimbo, que hacía la mejor bollería industrial en los 70. No había nada igual, especialmente la Pantera Rosa, que en los 70 rompió todos los moldes con su cubierta rosada "dura" y su sabor inigualable. Eran un sueño para todos los niños, en una época donde no todos podían acceder a ellos por su precio. Exitazo total en todo caso, al punto de que aún se venden los tres primeros. Cuando salieron, traían cromos maravillosos, los más molones de todos, incluso una especie de filminas que podías ver con un visor que regalaba la propia marca... "BIMBOVISIÓN", creo que se llamaban. ¡Brutal!
Patatas fritas RISI.
Por increíble que pueda parecer, en los 70 prácticamente sonaba sólo una marca de patatas a nivel nacional, las patatas fritas RISI. Eran dueños y señores del mercado hasta que apareció
Matutano con sus onduladas, un formato rompedor que le jodió el negocio a Risi... En todo caso, y dado que era lo que había, estas patatas, normales y corrientes, formaron parte muy especial de los niños de aquellos años, por lo que merecen su sitio.
Rollos de "REGALIZ" CON CARAMELO CENTRAL.
Los había rojos y negros. Sólo los segundos eran de regaliz, pero les llamábamos así a los dos. La gracia de estas chuches estaba en ir desplegando la tira e ir comiéndola hasta llegar al caramelo blando central. Años más tarde abandonaron la fórmula del caramelo, dejando sólo la tira, imagino que por abaratar. Ya no era lo mismo.
Caramelos SNIPE NATA.
Eran los caramelos más pequeños que había en los 70 y 80, y como con el mismo dinero te daban más unidades en una bolsa, parecían una ganga. Estaban buenísimos. Era como comer leche azucarada endurecida... xD [Había otros caramelos diminutos transparentes y duros, pero he olvidado el nombre].
Caramelos SUGUS.
Era el caramelo blando de trote en los 70, y le gustaba a todo quisqui. Tener los bolsillos llenos de ellos era más común que pestañear. El problema era que si los tenías allí demasiado tiempo, despegarlos del envoltorio era un problema... Los mejores, los de piña (azules). Se siguen vendiendo hoy día, y creo que jamás dejarán de hacerlo.
Caramelos de GAJOS MAURI.
Había naranjas y limones, recubiertos de polvo ácido, que junto con su sabor único, los hacía realmente especiales, aunque un poco jodidillos de comer.
Caramelo de palo KOJAK.
Los Chupa Chups fueron los caramelos redondos de palo originales, ok, pero no dejaban de ser caramelos normales y corrientes. Cuando aparecieron los Kojaks a finales de los 70, en este país hubo una revolución en el sector de las chuches. Aquel concepto de caramelo de sabor único con chicle dentro era una puta locura. Su sabor intenso a "fresa" (y almendra) era adictivo, y cuando acababas venía el chicle... que no era de gran calidad, pero molaba igual. ¿Lo único malo? Los putos palos de papel enrollado y prensado, que hacia el final de la experiencia se gastaban, deshacían y rompían, llegándote pedazos de papel a la boca que había que escupir... xDD Un coñazo que, por lo demás, reforzaba su carácter único.
Las FLAGOLOSINAS.
Las primeras golosinas congelables españolas fueron las Flagolosinas, comercializadas en los 70. Tenían un sabor bastante chungo, muy químico y medicinal y con un extraño picor, pero era lo que comprabas por unas pesetas si no tenías suficiente para un helado... Había peña que los comía sin congelar, chupando de un agujerito practicado a la bolsa. xDD En mi infancia vi a muchos niños comiéndose a mordiscos el envoltorio plastico (!) impregnado con los restos de líquido. xDD Mi madre nos las tenía prohibidísimas. Decía que tenían anilinas... Probablemente no se equivocaba, pero mi hermano mayor y yo creíamos que eran tonterías de madre y las comprábamos a escondidas... xDD
Las BOLITAS DE ANIS.
De los 70 y 80. Diminutas bolitas de azúcar anisado y coloreado para comer por puñados. Era un formato estrafalario: Venían dentro de unos "juguetes" estúpidos de plástico translúcido, como un sifón, un chupete o un sonajero... Pero estaban buenísimas y en mi infancia debí comer millones. xD Cansaban un poco, eso sí, porque todas las bolitas sabían igual.
Caramelos CHIMOS.
El cabrón que los inventó en los 80 era un pájaro de cuidado. Eran aros de caramelo, o lo que es lo mismo, caramelos con agujero de aire, que por tal motivo se acababan muy pronto en la boca.. xD Pero era una chuche muy rica, con sabores variados en cada paquete, y realmente deliciosos. Me pregunto si aún los hay.
Los CONGUITOS.
No pueden faltar en mi lista personal los Conguitos, cacahuetes recubiertos de chocolate. ¿Puede haber alguien a quien no le gusten? Son una pasada, una chuche intemporal, una obra maestra... Irresistibles. Para mí eran un imprescindible en el cine. Ahora los hay sin marca incluso mejores que los originales.
Caramelos TOFFEE.
Clásico entre los clásicos, sabían como a café con leche petado de azúcar. Deliciosos, aunque cansaban... En teoría eran masticables... pero los cojones. Eran duros, aunque llegaba un punto en que tras chuparlos se reblandecían y no podías evitar masticarlos, pegándose a los dientes de mala manera. En una ocasión me arranqué un empaste con un Toffee, y me consta que no era un problema poco común. xDD Surgidos en los 70, aún se venden.
Las CANICAS.
Las Canicas de Fiesta eran caramelos corrientes, pero tenían una presentación muy llamativa que nos encantaba: 6 bolitas de sabores y colores diferentes, embutidas en un tubo de plástico transparente. Encima, se llamaban como uno de nuestros juegos favoritos... El problema que tenían era que cuando ya llevaban un tiempo en el bolsillo, el calor corporal derretía un poco el caramelo, pegándose al envoltorio, con lo cual, la extracción se convertía en un problema... xDD
Caramelos TRANSPARENTES DE NARANJA Y LIMÓN.
Se vendían sueltos. Lo que los hacía especiales era que eran cilíndricos, transparentes, con formas de "gajos" que recorrían el interior, y muy, muy ácidos, un sabor de esos que te queda grabado a fuego para toda la vida. Creo que hubo versiones sin y con selz (pica-pica). Tenía un pequeño problema de concepto: Cuando los habías chupado hasta cierto punto, quedaban al descubierto láminas de caramelo más duro que, a modo casi de cristales, te rascaban la lengua e incluso te hacían daño...
Los CHICLES DUNKIN.
Esto sí que era algo realmente especial. Se trataba de un chicle muy básico de formato cuadrado que venía con un pequeño juguete en un sobre: El "saltimbanqui". Se trataba una escalera en cuya parte superior ponías un muñequito que iba bajándolas dando vueltas por acción de la Gravedad. Las escaleras eran apilables, de forma que cuantas más comprabas, más grandes podías hacerlas... En una ocasión juntamos varios amigos todas nuestras escaleritas y rápidamente nos dimos cuenta que demasiadas unidades hacían la estructura demasiado débil... xDD
Los PARAGUAS DE CHOCOLATE.
Con palito de plástico en forma de bastón. Hoy aún se venden, pero el palo no es igual. Te los pillabas cuando querías chocolate a bajo precio y en un formato original. Creo que aparecieron en los 80.
Los DONUTS.
¿Qué se puede decir a estas alturas de los Donuts? Pues que es probablemente el mejor invento de bollería industrial jamás creado, de éxito internacional (bajo múltiples nombres, por supuesto). Durante mi infancia, cuando sólo había la versión que hoy conocemos como clásica, un Donut era el sumum del placer azucarado, un caricia para el sentido del gusto, algo inigualable. Cuando los conocí yo, ya eran un éxito rotundo entre los niños, en parte porque en la TV hubo durante muchísimos años spots que nos recordaban lo riquísimos que eran.
"Anda, los Donuts - Anda, la cartera", frases incluidas en los primeros anuncios, se hicieron popularísimas en aquellos años, y los niños bromeábamos haciendo variantes de ellas. Hoy hay mil tipos de Donuts, pero mis favoritos siguen siendo los originales.
* * * * *
Vale, os toca a vosotros.
¿CUÁLES SON LAS CHUCHES DE VUESTROS AÑOS MOZOS? ¡PONED FOTOS!