El coche diseñado para el apocalípsis
El Rezvani Vengeance
Las modificaciones más evidentes afectan al diseño del coche, que convierten un SUV de lujo en algo que parece salido de un videojuego por sus líneas rectas y ángulos que probablemente no ayudarán a reducir el consumo de gasolina. Curiosamente, estos cambios hacen imposible ver lo que tenemos atrás, así que
el espejo retrovisor en realidad es una pantalla que muestra lo que graban las cámaras traseras.
Pero la verdadera ‘gracia’ está en el paquete militar opcional, que incluye características ridículas que, francamente, la mayoría de la gente nunca necesitará como cristales antibalas, paneles resistentes a las explosiones, y neumáticos que funcionan incluso si se pinchan. Para rizar el rizo, desde el asiento del conductor tenemos acceso a una gran cantidad de funciones como
luces cegadoras que apuntan a los coches que nos siguen para que se choquen en caso de persecución. Si un potencial enemigo se acerca a nuestra puerta, podemos alejarlo gracias al
espray de pimienta integrado en los espejos retrovisores, y no podrá abrir la puerta porque el manillar estará electrificado.
El interior del Rezvani Vengeance
El coche tiene todo lo necesario para sobrevivir en el interior, como chalecos antibalas, máscaras de gas y estuches de primeros auxilios e hipotermia; y gracias a lo enorme que es, podrás almacenar mucha comida dentro si no quieres llevar tres hileras de asientos. Este coche hasta promete
protegernos ante pulsos electromagnéticos que puedan ‘freir’ los componentes electrónicos, en caso de guerra nuclear.
El Rezvani Vengeance parte de los 285.000 dólares, una cifra que ya es absurda, pero si queremos el paquete militar (la principal razón para comprarlo), el precio puede subir a los 499.000 dólares.