Para mí, buen sexo con una buena compañía es lo mejor del mundo. No hay riqueza comparable.
Si tuviera una pareja que me gustase mental y físicamente, sin vacíos que llenar, yo no caería... al menos en un mes. Pero supongo que a estas personas les miden psicológicamente para ver si son propensas a la infidelidad. También es verdad que yo no me acercaría a la tentación, no buscaría probarme, pues el peso de los días puede ser más de lo que se puede manejar. Si se bajan las barreras, puede formarse una dinámica en la que la tentación es como la pareja y las lealtades se confunden. Y nada de cosquillitas o masajes que son mi punto débil y fuerte a la vez.
En todo caso, lo prudente es que las apetencias las controle el intelecto. Quizá yo me vea invulnerable frente a un calentón, pero si mi mente identifica a la otra persona como alguien interesante... Voy con todo.