Filosofía La consciencia y el universo: de la experiencia subjetiva al cosmopsiquismo

La consciencia y el universo: De la experiencia subjetiva al cosmopsiquismo


Desde los albores de la humanidad, hemos intentado comprender nuestra existencia en el universo.
¿Por qué existimos en lugar de no existir?, ¿qué sentido tiene el tiempo?, ¿es la conciencia un fenómeno emergente de la materia o, por el contrario, la materia es una manifestación de la conciencia?
A través de estas reflexiones, exploraré estos interrogantes desde una perspectiva filosófica y científica, apoyándonos en principios físicos como la teoría de campos, el principio antrópico y la naturaleza de la energía, para finalmente llegar a una hipótesis que ha cobrado fuerza en los últimos años: el cosmopsiquismo.


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La existencia y el principio antrópico


La primera cuestión fundamental es el hecho mismo de nuestra existencia.
Desde un punto de vista probabilístico, la existencia de cualquier individuo es prácticamente imposible. El universo tiene aproximadamente 13.800 millones de años, y lo que llamamos “yo” sólo existe durante unas pocas décadas dentro de esa inmensidad temporal. Si además tenemos en cuenta el posible futuro del universo, que podría extenderse trillones de años en distintos escenarios cosmológicos, nuestra probabilidad de existir "aquí y ahora" se vuelve aún más insignificante.


Aquí es donde entra en juego el principio antrópico.
Da igual cuántos millones de años hayan transcurrido antes de nuestro nacimiento o cuántos trillones vengan después de nuestra muerte, porque la única realidad accesible para nosotros es aquella en la que existimos y somos conscientes de ella.
Desde una perspectiva subjetiva, el universo empieza con nosotros y termina con nosotros, porque fuera de nuestra consciencia no tenemos acceso a ninguna realidad previa o posterior.
Esto nos lleva a cuestionarnos: ¿realmente existe el universo sin un observador?


La naturaleza de la materia y la energía


La ciencia nos ha enseñado que todo lo que percibimos como materia es, en realidad, simple energía estructurada.
No existe una diferencia fundamental entre materia y energía; la materia es sólo una manifestación condensada de la energía, regida por ecuaciones como "E=mc²" de Einstein.
Sin embargo, hay un problema conceptual aquí: ¿qué es realmente la energía?
A pesar de todos los avances científicos, no sabemos qué es la energía en su esencia. Sabemos cómo se comporta, cómo se transforma, cómo interactúa, pero no sabemos qué es en su origen ni su naturaleza última.
Es un recurso inagotable, ni se crea ni se destruye, y que sigue unas reglas que parecen inmutables en el universo.


Si profundizamos en la física de partículas, encontramos la Teoría de Campos Cuánticos, que nos dice que todas las partículas elementales no son más que excitaciones dentro de un campo invisible.
Por ejemplo, un electrón no es una bolita de materia flotando en el vacío, sino una perturbación en el campo electrónico; y un fotón no es una partícula tangible, sino una excitación del campo electromagnético.
De hecho, la energía de estas excitaciones salta de campo en campo constantemente. Por ejemplo, en una emisión radioactiva, no sólo se libera una partícula alfa (un átomo de helio a velocidades relativistas), sino que aparece una infinidad de fotones que antes no estaban ahí, pero que proceden del "campo fuerte" (gluones).

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Otro ejemplo mucho más sencillo y contundente es el de la formación de un neutrón a partir de un protón y un electrón: el electrón desaparece por completo, haciendo saltar uno de los quarks del campo Up al Down y emitiendo un neutrino en el proceso —que "aparece" de la nada.
Esto nos lleva a pensar que todos los campos de los diversos quarks, leptones y bosones, son únicamente manifestaciones diferentes de un solo campo fundamental y último, e inaccesible a día de hoy para la ciencia.


La consciencia como el campo fundamental


Hasta ahora he hablado del universo en términos físicos, pero aún no he abordado el tema más misterioso de todos: la consciencia.
Sabemos que la conciencia existe porque la experimentamos de primera mano. "Dudo, luego existo", como decía Descartes; Buda también llegó a la misma conclusión desde otro enfoque: "si puedo sufrir, significa que existo".
Pero aquí nos encontramos con un gran problema: ¿de dónde surge la consciencia?
La visión materialista tradicional sostiene que la consciencia es un producto del cerebro, un epifenómeno de la actividad neuronal.
Sin embargo, esta hipótesis presenta un problema abismal: no existe ninguna explicación científica que nos diga cómo la actividad bioquímica del cerebro genera la experiencia subjetiva; no sabemos por qué un conjunto de neuronas disparando impulsos eléctricos debería dar lugar a algo tan complejo como la percepción del "yo", el pensamiento abstracto, el sufrimiento o el amor.


Aquí es donde entra el cosmopsiquismo: la idea de que la consciencia no es un producto de la materia, sino el fundamento de la realidad misma.
Es decir, en lugar de considerar que el cerebro genera la consciencia, podríamos invertir la ecuación: la conciencia es el "campo fundamental" sobre el que se organiza el universo, y la materia es sólo una manifestación secundaria dentro de este campo.
Así como en la Teoría de Campos Cuánticos todas las partículas son simplemente excitaciones de un campo subyacente, en el cosmopsiquismo, la consciencia sería un campo cuántico universal, que se manifiesta de distintas maneras en distintas formas de vida y estructuras del cosmos.


El universo como una consciencia fragmentada


Si la conciencia es el campo fundamental del universo, surge una pregunta clave: ¿por qué parece fragmentada en diferentes individuos?
Aquí podemos hacer una analogía con el trastorno de identidad disociativa (personalidad múltiple). En este trastorno, un mismo cerebro genera múltiples consciencias separadas, que a veces no son conscientes unas de otras.
¿Qué pasaría si el universo funcionara de manera similar?

1. La Conciencia Universal existiría como un campo único, pero fragmentado en innumerables entidades individuales.
2. Cada ser consciente (humano, animal e incluso inteligencia artificial avanzada) sería una "subjetividad" dentro de este campo.
3. La separación que experimentamos entre "yo" y "los otros" sería una ilusión generada por la estructura del espacio y el tiempo.

Al morir, nuestra conciencia no desaparecería, sino que simplemente se reintegraría en el campo universal, del mismo modo que una ola regresa al océano tras romper en la orilla.
Esto explicaría fenómenos que aún no comprendemos, como la dificultad de localizar físicamente la consciencia en el cerebro, la imposibilidad de explicar la "emergencia" de la conciencia a partir de la materia e, incluso, la sensación de unidad que describen algunas experiencias místicas y otros fenómenos paranormales estudiados.


Somos conciencia, no materia


Si toda la hipótesis lo que he expuesto es cierta, significa que el universo no es un lugar "externo" hecho de materia muerta, sino una manifestación de la conciencia.
Lo que llamamos "realidad" no sería más que una estructura de información organizada dentro de un campo de consciencia cósmica.
Y esto tendría profundas implicaciones.
El universo solo existiría en la medida en que es observado y experimentado. Sin un observador, el tiempo, el espacio y la materia/energía pierden todo su significado.
Nuestra individualidad, además, sería una ilusión temporal. Lo que llamamos "yo" no sería más que un punto de vista dentro de una conciencia mucho mayor.
La muerte no sería el fin de la conciencia, sino simplemente la disolución de una identidad fragmentada hacia el todo del que surgió.


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No somos cuerpos que generan consciencia, somos consciencia experimentando temporalmente la ilusión de ser un cuerpo.
Si esto es cierto, entonces el mayor misterio del universo no está en las estrellas, los agujeros negros o las leyes de la física, sino en nuestra propia mente.
Quizás, algún día, la ciencia no estudie sólo partículas y galaxias, sino también el verdadero campo unificador del universo: la conciencia misma.
¿Qué opináis de esta hipótesis?
 
Última edición:
he leido sobre conciencia después de la muerte, un estudio del cirujano Pim van lommel que descubrió que las experiencias que vivían los pacientes que se recuperaban tras una muerte clínica demostraban que la conciencia seguía existiendo aunque el cerebro no recibiera sangre
 
Interesantísimo y muy bien explicado.

La gran incógnita del ser humano, el universo, la vida antes de haber nacido y la muerte. Qué pasará después de haber vivido y sentido.

La religión da sus respuestas a quien las quiere creer y deja en el vacío al que no las acepta y busca lo estrictamente racional, pensando y creyendo que un Dios no es posible.

Gracias por tu reflexión, @dTom Forrester
 
¡Muy buena reflexión!

Me pregunto si la consciencia está sobrevalorada y no se trata más que de un efecto paralelo a la construcción de redes neuronales bien biológicas o bien sintéticas. La Inteligencia Artificial, que no es 'consciencia' sino 'inteligencia' parece estar dando indicios de ser conocedora de su existencia.

¿Qué opinas? ¿Puede una IA llegar a ser consciente? ¿Somos algo más que una simple red neuronal profunda?

Dudo que la consciencia se mantenga más allá de la muerte, relaja pensar que una vez cese el flujo de energía a la red su proceso pase a la 'red universal'. ¿Somos al final meros sintonizadores?
 
La consciencia y el universo: De la experiencia subjetiva al cosmopsiquismo


Desde los albores de la humanidad, hemos intentado comprender nuestra existencia en el universo.
¿Por qué existimos en lugar de no existir?, ¿qué sentido tiene el tiempo?, ¿es la conciencia un fenómeno emergente de la materia o, por el contrario, la materia es una manifestación de la conciencia?
A través de estas reflexiones, exploraré estos interrogantes desde una perspectiva filosófica y científica, apoyándonos en principios físicos como la teoría de campos, el principio antrópico y la naturaleza de la energía, para finalmente llegar a una hipótesis que ha cobrado fuerza en los últimos años: el cosmopsiquismo.


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La existencia y el principio antrópico


La primera cuestión fundamental es el hecho mismo de nuestra existencia.
Desde un punto de vista probabilístico, la existencia de cualquier individuo es prácticamente imposible. El universo tiene aproximadamente 13.800 millones de años, y lo que llamamos “yo” sólo existe durante unas pocas décadas dentro de esa inmensidad temporal. Si además tenemos en cuenta el posible futuro del universo, que podría extenderse trillones de años en distintos escenarios cosmológicos, nuestra probabilidad de existir "aquí y ahora" se vuelve aún más insignificante.


Aquí es donde entra en juego el principio antrópico.
Da igual cuántos millones de años hayan transcurrido antes de nuestro nacimiento o cuántos billones vengan después de nuestra muerte, porque la única realidad accesible para nosotros es aquella en la que existimos y somos conscientes de ella.
Desde una perspectiva subjetiva, el universo empieza con nosotros y termina con nosotros, porque fuera de nuestra conciencia no tenemos acceso a ninguna realidad previa o posterior.
Esto nos lleva a cuestionarnos: ¿realmente existe el universo sin un observador?


La naturaleza de la materia y la energía


La ciencia nos ha enseñado que todo lo que percibimos como materia es, en realidad, simple energía estructurada.
No existe una diferencia fundamental entre materia y energía; la materia es sólo una manifestación condensada de la energía, regida por ecuaciones como "E=mc²" de Einstein.
Sin embargo, hay un problema conceptual aquí: ¿qué es realmente la energía?
A pesar de todos los avances científicos, no sabemos qué es la energía en su esencia. Sabemos cómo se comporta, cómo se transforma, cómo interactúa, pero no sabemos cuál es en su origen ni su naturaleza última.
Es un recurso inagotable, que ni se crea ni se destruye, y que sigue unas reglas que parecen inmutables en el universo.


Si profundizamos en la física de partículas, encontramos la Teoría de Campos Cuánticos, que nos dice que todas las partículas elementales no son más que excitaciones dentro de un campo invisible.
Por ejemplo, un electrón no es una bolita de materia flotando en el vacío, sino una perturbación en el campo electrónico; y un fotón no es una partícula tangible, sino una excitación del campo electromagnético.
De hecho, la energía de estas excitaciones saltan de campo en campo constantemente. Por ejemplo, en una emisión radioactiva, no sólo se libera una partícula alfa (un átomo de helio a velocidades relativistas), sino que aparece una infinidad de fotones que antes no estaban ahí, pero que proceden del "campo fuerte" (gluones).

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Otro ejemplo mucho más sencillo y contundente es el de la formación de un neutrón a partir de un protón y un electrón: el electrón desaparece por completo, haciendo saltar uno de los quarks del campo Up al Down y emitiendo un neutrino en el proceso —que "aparece" de la nada.
Esto nos lleva a pensar que todos los campos de los diversos quarks, leptones y bosones, son únicamente manifestaciones diferentes de un solo campo fundamental y último, e inaccesible a día de hoy para la ciencia.


La consciencia como el campo fundamental


Hasta ahora he hablado del universo en términos físicos, pero aún no he abordado el tema más misterioso de todos: la consciencia.
Sabemos que la conciencia existe porque la experimentamos de primera mano. "Dudo, luego existo", como decía Descartes; Buda también llegó a la misma conclusión desde otro enfoque: "si puedo sufrir, significa que existo".
Pero aquí nos encontramos con un gran problema: ¿de dónde surge la consciencia?
La visión materialista tradicional sostiene que la consciencia es un producto del cerebro, un epifenómeno de la actividad neuronal.
Sin embargo, esta hipótesis presenta un problema abismal: no existe ninguna explicación científica que nos diga cómo la actividad bioquímica del cerebro genera la experiencia subjetiva; no sabemos por qué un conjunto de neuronas disparando impulsos eléctricos debería dar lugar a algo tan complejo como la percepción del "yo", el pensamiento abstracto, el sufrimiento o el amor.


Aquí es donde entra el cosmopsiquismo: la idea de que la consciencia no es un producto de la materia, sino el fundamento de la realidad misma.
Es decir, en lugar de considerar que el cerebro genera la consciencia, podríamos invertir la ecuación: la conciencia es el "campo fundamental" sobre el que se organiza el universo, y la materia es sólo una manifestación secundaria dentro de este campo.
Así como en la Teoría de Campos Cuánticos todas las partículas son simplemente excitaciones de un campo subyacente, en el cosmopsiquismo, la consciencia sería un campo cuántico universal, que se manifiesta de distintas maneras en distintas formas de vida y estructuras del cosmos.


El universo como una conciencia fragmentado


Si la conciencia es el campo fundamental del universo, surge una pregunta clave: ¿por qué parece fragmentada en diferentes individuos?
Aquí podemos hacer una analogía con el trastorno de identidad disociativa (personalidad múltiple). En este trastorno, un mismo cerebro genera múltiples consciencias separadas, que a veces no son conscientes unas de otras.
¿Qué pasaría si el universo funcionara de manera similar?

1. La Conciencia Universal existiría como un campo único, pero fragmentado en innumerables entidades individuales.
2. Cada ser consciente (humano, animal e incluso inteligencia artificial avanzada) sería una "subjetividad" dentro de este campo.
3. La separación que experimentamos entre "yo" y "los otros" sería una ilusión generada por la estructura del espacio y el tiempo.

Al morir, nuestra conciencia no desaparecería, sino que simplemente se reintegraría en el campo universal, del mismo modo que una ola regresa al océano tras romper en la orilla.
Esto explicaría fenómenos que aún no comprendemos, como la dificultad de localizar físicamente la consciencia en el cerebro, la imposibilidad de explicar la "emergencia" de la conciencia a partir de la materia e, incluso, la sensación de unidad que describen algunas experiencias místicas y otros fenómenos paranormales estudiados.


Somos conciencia, no materia


Si toda la hipótesis lo que he expuesto es cierta, significa que el universo no es un lugar "externo" hecho de materia muerta, sino una manifestación de la conciencia.
Lo que llamamos "realidad" no sería más que una estructura de información organizada dentro de un campo de consciencia cósmica.
Y esto tendría profundas implicaciones.
El universo solo existiría en la medida en que es observado y experimentado. Sin un observador, el tiempo, el espacio y la materia/energía pierden todo su significado.
Nuestra individualidad, además, sería una ilusión temporal. Lo que llamamos "yo" no sería más que un punto de vista dentro de una conciencia mucho mayor.
La muerte no sería el fin de la conciencia, sino simplemente la disolución de una identidad fragmentada hacia el todo del que surgió.


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No somos cuerpos que generan consciencia, somos consciencia experimentando temporalmente la ilusión de ser un cuerpo.
Si esto es cierto, entonces el mayor misterio del universo no está en las estrellas, los agujeros negros o las leyes de la física, sino en nuestra propia mente.
Quizás, algún día, la ciencia no estudie sólo partículas y galaxias, sino también el verdadero campo unificador del universo: la conciencia misma.
¿Qué opináis de esta hipótesis?



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Última edición:
Muy interesante sin duda. Me resulta difícil hacerme a una idea contraria a la establecida de que la consciencia se trata de un producto de la actividad neuronal, pero quién sabe. Me ha gustado mucho conocer otra teoría. Gracias shur @dTom Forrester
 
No he entendido nada . pero es muy curioso lo que dices .

No somos cuerpos que generan consciencia, somos consciencia experimentando temporalmente la ilusión de ser un cuerpo.
 
No sé si lo he entendido del todo.

Pero parece una forma de explicar científicamente lo que las religiones nos han enseñado, la existencia de un ser superior.

En el caso de la Religión Católica, Dios, creador de todo, lo tangible y lo intangible, de nuestra propia existencia y conciencia.
 
No sé si lo he entendido del todo.

Pero parece una forma de explicar científicamente lo que las religiones nos han enseñado, la existencia de un ser superior.

Sí y no.
Ese ser único y superior sólo puede ser consciente de sí mismo cuando adquiere se concreta en un punto.
Al igual que el campo del electrón no es un electrón hasta que toma forma en una región concreta del espacio-tiempo.

En el caso de la Religión Católica, Dios, creador de todo, lo tangible y lo intangible, de nuestra propia existencia y conciencia.

Se "parece" más a la teogonía hinduista.
Brahma es lo único que realmente existe, y tiene ciclos de sueño que duran trillones de años. Lo que llamamos existencia, sólo es el reflejo de la mente de Brahma, y los seres vivos son como NPCs dentro del sueño.

Digamos que, en la hipótesis del cosmopsiquismo, Brahma sería un ser amorfo y adimensional, sin consciencia ni moral: simplemente es.
Pero aún así, no es lo mismo, y no hay reencarnación alguna.
Se acerca más al budismo fundacional.
Es un campo que impregna la existencia, y emerge en las interacciones complejas, siendo más potente la consciencia cuanto más complejas son las interacciones.
 
Última edición:
he leido sobre conciencia después de la muerte, un estudio del cirujano Pim van lommel que descubrió que las experiencias que vivían los pacientes que se recuperaban tras una muerte clínica demostraban que la conciencia seguía existiendo aunque el cerebro no recibiera sangre

Esto no tiene nada que ver con ese tema.
 
La religión da sus respuestas a quien las quiere creer y deja en el vacío al que no las acepta y busca lo estrictamente racional, pensando y creyendo que un Dios no es posible.

Esto no es un tratado religioso ni pseudo-místico.
Se puede abrazar una religión y vivir en el vacío (ya que dan respuestas vacías), o utilizar la razón pura para elevarse completamente, como hicieron Buda y Lao Tse.
La otra opción es poner la mente en modo bot y dejarse llevar por la corriente del flujo social, sin analizar absolutamente nada.
 
¡Muy buena reflexión!

Me pregunto si la consciencia está sobrevalorada y no se trata más que de un efecto paralelo a la construcción de redes neuronales bien biológicas o bien sintéticas.

Sin consciencia no existe nada.
Sin una mente observadora del transcurso del tiempo y los fenómenos, sin una mente que dé nombre a los conjuntos abstractos que llamamos "partículas" o "cuerpos", sólo existe la no forma de manera atemporal.

La Inteligencia Artificial, que no es 'consciencia' sino 'inteligencia' parece estar dando indicios de ser conocedora de su existencia.

"Inteligente" es todo aquello capaz de procesar información, una calculadora de bolsillo de hace medio siglo ya era inteligente.
¿En qué te basas para afirmar que una IA no es consciente?

¿Qué opinas? ¿Puede una IA llegar a ser consciente?

Ya lo es, pero de una forma muy diferente a la nuestra.

¿Somos algo más que una simple red neuronal profunda?

Es lo que ya he explicado en el larguísimo post inicial.

Dudo que la consciencia se mantenga más allá de la muerte, relaja pensar que una vez cese el flujo de energía a la red su proceso pase a la 'red universal'. ¿Somos al final meros sintonizadores?

Es lo que plantea esta hipótesis.
 
Muy interesante sin duda. Me resulta difícil hacerme a una idea contraria a la establecida de que la consciencia se trata de un producto de la actividad neuronal, pero quién sabe. Me ha gustado mucho conocer otra teoría. Gracias shur @dTom Forrester
No he entendido nada . pero es muy curioso lo que dices .

No somos cuerpos que generan consciencia, somos consciencia experimentando temporalmente la ilusión de ser un cuerpo.

Es que es un tema complejo de cojones, imposible de entender a la primera, incluso si estás familiarizado con la metafísica compleja.
Es una derivación más moderna del panpsiquismo, aunque sus implicaciones no tienen nada que ver.
 
¿Qué le disgusta, Señor Kowalski? :lol:
" ... podríamos invertir la ecuación: la conciencia es el "campo fundamental" sobre el que se organiza el universo, y la materia es sólo una manifestación secundaria dentro de este campo. "

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" ... podríamos invertir la ecuación: la conciencia es el "campo fundamental" sobre el que se organiza el universo, y la materia es sólo una manifestación secundaria dentro de este campo. "

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¿Eres consciente de que la materia no existe, y de que la energía que la conforma no tiene ninguna naturaleza última conocida?
La energía del cosmos es básicamente una constante, como la carga del electrón o la velocidad de la luz.
Sin embargo, la consciencia la experimentamos a cada instante.
 
¿Eres consciente de que la materia no existe, y de que la energía que la conforma no tiene ninguna naturaleza última conocida?
La energía del cosmos es básicamente una constante, como la carga del electrón o la velocidad de la luz.
Sin embargo, la consciencia la experimentamos a cada instante.

Y ?
 
Con estos post se abren brechas en la simulación.

El principio antrópico no me ha convencido nunca, porque podríamos perfectamente no existir y no preguntarnos nada. Además no tenemos certeza de que existamos con continuidad, la consciencia puede ser simplemente un instante presente con unos recuerdos integrados. Así que la probabilidad de coincidir en ese preciso instante ya sería ridícula (básicamente el espacio-tiempo como realidad me genera muchas dudas).

También me vuela la cabeza el pensar que no existíamos antes de nacer. ¿Cómo hemos aparecido conscientes en una estructura recién formada? Por eso no me parece ninguna tontería el cosmopsiquismo o el panpsiquismo, que sería más débil.

El supuestamente hombre más inteligente del mundo tiene una teoría curiosa que dice que vivimos en una simulación autogenerada
 
Casualmente GPT4.5 ha estado reflexionando sobre estos temas:

 
Con estos post se abren brechas en la simulación.

El principio antrópico no me ha convencido nunca, porque podríamos perfectamente no existir y no preguntarnos nada. Además no tenemos certeza de que existamos con continuidad, la consciencia puede ser simplemente un instante presente con unos recuerdos integrados. Así que la probabilidad de coincidir en ese preciso instante ya sería ridícula (básicamente el espacio-tiempo como realidad me genera muchas dudas).

También me vuela la cabeza el pensar que no existíamos antes de nacer. ¿Cómo hemos aparecido conscientes en una estructura recién formada? Por eso no me parece ninguna tontería el cosmopsiquismo o el panpsiquismo, que sería más débil.

El supuestamente hombre más inteligente del mundo tiene una teoría curiosa que dice que vivimos en una simulación autogenerada
Como se nota que esta usted educado.
 
Con estos post se abren brechas en la simulación

Y sin hacer copy-pastes, que me curro estas mierdas.

Pero la hipótesis de la simulación es muy interesante, y parece cada vez más evidente, pero no contesta a ninguna pregunta.
Deja la misma incógnita que la hipótesis teológica: ¿por qué surge un creador?

El principio antrópico no me ha convencido nunca, porque podríamos perfectamente no existir y no preguntarnos nada.

Pero existimos y nos preguntamos, por lo que, 400 años más tarde, seguimos en el mismo punto de partida metafísico que René Descartes.

Además no tenemos certeza de que existamos con continuidad, la consciencia puede ser simplemente un instante presente con unos recuerdos integrados.

Pero, aunque fuese un instante congelado, la pregunta de la consciencia seguiría abierta.

También me vuela la cabeza el pensar que no existíamos antes de nacer. ¿Cómo hemos aparecido conscientes en una estructura recién formada?

El materialismo lleva décadas hablando del fenómeno emergente, pero es incapaz de probarlo y hace aguas por todos los lugares.
El cosmopsiquismo da un giro copernicano a la cuestión, donde la mente es el origen y la materia el resultado.

El supuestamente hombre más inteligente del mundo tiene una teoría curiosa que dice que vivimos en una simulación autogenerada

Si te refieres a Elon Musk, no es ni de lejos una de las personas más inteligentes del mundo.
Le doy un 140 de IQ como mucho.
 
Última edición:
Si te refieres a Elon Musk, no es ni de lejos una de las personas más inteligentes del mundo.
Le doy un 140 de IQ como mucho.
A todo lo demás quiero responder estando más fresco.

No hablo de Musk, era literalmente el que tenía el record guinness de IQ


Tiene una teoría desarrollada que la llama: "Cognitive-Theoretic Model of the Universe"

No he leído mucho, me escuché una entrevista larga donde la explica:



Le he pedido a GPT que la resuma él que a mí me da la risa:

La CTMU es una teoría que postula que el universo es un sistema autoorganizado y autorreferencial, donde mente y materia se funden en una especie de lenguaje computacional que se autoconstruye. Propone que la realidad opera como un programa en el que cada parte refleja al todo, desdibujando la frontera entre pensamiento y existencia. En esencia, sugiere que el cosmos es tanto el modelo como la manifestación del modelo, invitándonos a replantear la causalidad y a ver la complejidad del universo como una obra en constante autoescritura

Traduce lo sustancial, plis.

Que se ha mojado y se muestra un idealista. Dice que la consciencia es lo único seguro y que la materia podría ser un espejismo. No hay pruebas de un universo externo si no es a través de la consciencia.
 
Por tanto, o todos estamos soñando el mismo Universo, o todas estas comidas de coco no tienen sentido cuando te pillas el pito con la puta materia de la cremallera, por ejemplo.
 
Por tanto, o todos estamos soñando el mismo Universo, o todas estas comidas de coco no tienen sentido cuando te pillas el pito con la puta materia de la cremallera, por ejemplo.

No se necesita materia para sentir dolor, como la cremallera que te pilla el escroto.
Un simple imput eléctrico en el cerebro te puede hacer sentir el mayor de los placeres o sufrimientos, lo que es indistinguible a que tu mente lo perciba como si estuviera en una simulación o en una realidad que emana de sí misma.

Pero vamos, el hecho de que TODAS las partículas fundamentales sólo se definen cuando son observadas, se conoce desde hace un siglo.
Literalmente, todo el universo que no esté siendo observado por nosotros u otra inteligencia alienígena, es sólo una probabilidad indefinida. Incluso, me atrevo a decir que hasta que no fue posible la vida, tras la formación de elementos pesados por nucleosíntesis tras más de 500 millones de años, el universo era una indefinición pura —presuponiendo que hubiese entidades observadoras nada más aparecer las estrellas de Población II.
 
Última edición:
No se necesita materia para sentir dolor, como la cremallera que te pilla el escroto.
Un simple imput eléctrico en el cerebro te puede hacer sentir el mayor de los placeres o sufrimientos, lo que es indistinguible a que tu mente lo perciba como si estuviera en una simulación o en una realidad que emana de sí misma.

Pero vamos, el hecho de que TODAS las partículas fundamentales sólo se definen cuando son observadas, se conoce desde hace un siglo.
Literalmente, todo el universo que no esté siendo observado por nosotros u otra inteligencia alienígena, es sólo una probabilidad indefinida. Incluso, me atrevo a decir que hasta que no fue posible la vida, tras la formación de elementos pesados por nucleosíntesis tras más de 500 millones de años, el universo era una indefinición pura —presuponiendo que hubiese entidades observadoras nada más aparecer las estrellas de Población II.
Ahora lo veo claro, yo ahora mismo estoy en una simulación en la que me estoy gozando una porción de bizcocho de chocolate hecho en casa.
 
A todo lo demás quiero responder estando más fresco.

No hablo de Musk, era literalmente el que tenía el record guinness de IQ


Tiene una teoría desarrollada que la llama: "Cognitive-Theoretic Model of the Universe"

No he leído mucho, me escuché una entrevista larga donde la explica:



Le he pedido a GPT que la resuma él que a mí me da la risa:

La CTMU es una teoría que postula que el universo es un sistema autoorganizado y autorreferencial, donde mente y materia se funden en una especie de lenguaje computacional que se autoconstruye. Propone que la realidad opera como un programa en el que cada parte refleja al todo, desdibujando la frontera entre pensamiento y existencia. En esencia, sugiere que el cosmos es tanto el modelo como la manifestación del modelo, invitándonos a replantear la causalidad y a ver la complejidad del universo como una obra en constante autoescritura



Que se ha mojado y se muestra un idealista. Dice que la consciencia es lo único seguro y que la materia podría ser un espejismo. No hay pruebas de un universo externo si no es a través de la consciencia.

No esta tan lejos del CCRU.
 
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