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CABALLUCOS DEL DIABLO
Esta figura mitológica (también llamada caballucos del diablu), a diferencia de muchas otras, como las anjanas (si no has leído el hilo, no se a que estás esperando) no es algo que se repita con otro nombre en diferentes lugares. Entre Ontón y el río Deva, es conocida y popular. Fuera de estos límites no es un mito conocido, en algunos lugares de asturias se conoce, pero no es algo popular y que se represente en todo el principado.
Fuera de España, en la mitología germánica si hay referencias a estos seres mitológicos, que acompañaban a la diosa del amor y la fertilidad, pero con el pasar del tiempo, los poderes religiosos, decidieron reinterpretar esta leyenda pagana. La nueva “versión” de esta interpretación, hace cambiar la visión de la misma para llenarla de una simbología totalmente negativa.
Solsticios de verano
En todas las culturas, en todas las tradiciones, en toda la historia….los solsticios suelen ser representados como un momento especial a lo largo de todo el año. Normalmente, este significado, viene dado por los ritmos que marcaba la vida en el campo y las labores agrícolas, es decir, el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso lo marca la tierra. El solsticio de verano, es el momento en el que gran parte de los cultivos florecen, para en poco tiempo estar dando frutos, por lo que esté solsticio puede entenderse como el comienzo de una época de trabajo duro en el campo.
En todo el planeta lo celebramos de alguna forma, la herencia cultural europea lo refleja de distintas maneras: Midsommer, Midsommar, Noches Blancas, San Juan, ….En el mundo hispánico, entendemos este día como San Juan, la noche de las hogueras de San Juan, el día más largo de todo el año. La tradición de las hogueras es algo que se repite en España y en los lugares donde hay herencia cultural española. Puede que dentro de España, la zona de la costa mediterránea sea donde la fiest,a o celebración, cobre más importancia. Pero a lo largo de toda la península es algo que se celebra, aunque en las zonas de costa suele tener más fama, en todo el país se celebra y se asocian tradiciones: saltar hogueras, saltar olas, comer sardinas, comer las cocas…..en Cantabria, además de parte de esas, tenemos los caballucos del diablo
¿Que són los caballucos del diablo?
Habitualmente se les representa como una especie de caballos alados, con ojos brillantes y colmillos, en ocasiones cabalgados por jinetes con forma de espectros o duendes malévolos. En otras ocasiones se les representa con forma de insecto, una especie de libélula,con o sin jinete, aunque es mucho más habitual su forma de caballo, es posible que se les represente con forma del insecto por existir una libélula con el mismo nombre (realmente caballito del diablo).
Nosotros vamos a quedarnos con la representación más clásica y habitual, la que tiene forma de caballos. Unos caballos alados de aspecto aterrador y maléfico, donde su sola imagen nos indica que no tienen buenas intenciones. Autores más tradicionales como el constumbrista Manuel Llano dice que son siete caballos de diferentes tonalidades, mientras que autores modernos suelen reducir el número a solamente tres caballos. Al ser un mito de origen incierto, no se sabe si es celta, de los pueblos preromanicos…. la interpretación suele basarse en las ideas preconcebidas del autor.
Los caballucos del diablo, representan el mal y las desgracias, suelen aparecer por los cielos de Cantabria en la noche de San Juan, cuando la gente sale a festejar alrededor de las hogueras. Los caballos o sus jinetes, son las almas en pena que vagan por los cielos como castigo por sus maldades mientras eran humanos, aunque este castigo no tiene fecha, parece que es por la eternidad, las almas no corrigen su comportamiento son responsables de hacer el mal a las personas, especialmente la gente del campo que labra las tierras y cuida el ganado. Los caballucos son los siguientes:
Rojo: Era un hombre que prestaba dinero a los labradores y luego embargaba sus propiedades con sucias tretas.
Blanco: Era un molinero que robaba muchos sacos del molino de su señor.
Azul: Un tabernero.
Negro: Era un viejo ermitaño que engañaba a la gente.
Amarillo: Era un juez corrupto.
Verde: Era un señor de muchas tierras que deshonró y se aprovechó de muchas jóvenes.
Naranja: Era un hijo que por odio pegaba a sus padres.
Cuando cae la noche, el día de San Juan los caballucos empiezan a cabalgar las tierras y los cielos, liderados por el caballo rojo, dejando a su paso las huellas de sus cascos marcadas en los caminos y las piedras que tocan. En su cabalgar se dedican a pisotear los cultivos, arruinar las mieses (praderas), destruir las camberas (caminos) y aplastar las lastras (rocas de la cosa, suelen estar en las playas). Cuando ven una hoguera sobrevuelan para aterrizar a la gente, dicen que ni la bendición de una ajana puede protegerte ante ellos. La única protección es un trebele (trébol) de cuatro hojas si ha sido recogido antes del rocío de la mañana de San Juan.
EL paso y las huellas de los caballucos es visible durante días, pero tienen una parte buena para el humano que las encuentra. Cuenta la leyenda que las babas venenosas de los caballos, cuando caen sobre las piedras y la tierra, una vez estén secas se convierten en barras de oro. Aquel que las encuentra ademá de convertirse en rico, se le augura una vida larga y féliz para poder disfrutar de su nueva riqueza. Pero !ojo¡ Aunque parezca que se ha convertido en una barra de oro, puede que no esté totalmente seca y la maldición del veneno cae sobre el que lo coja.
Origen del término y popularización.
El origen sigue siendo objeto de debate actualmente, ante las pocas fuentes y los pocos autores que han investigado el tema, no hay claro un origen. La única idea clara parece ser que es una raíz previa a la cristianización romana de Europa, que posiblemente sea una mezcla de tradiciones y mitos de los pueblos previos a la influencia celta y la propia tradición celta. La popularización de este mito, vuelve a ser obra del escritor costumbrista Manuel Llano y sobra: mitos y leyendas y que los presentaba así
"Y dicen los viejos que, cuando el sol se acuesta en la noche de San Juan, se abre la puerta del infierno, y por ella escapan los Caballucos del Diablo. Vuelan sobre las brañas y los montes, con crines de fuego y ojos como brasas encendidas, buscando a los que pecaron en vida.
Uno es rojo, que fue un usurero; otro verde, que fue un blasfemo; y el negro, el más feroz, fue un traidor. Relinchan en el viento, patean en el aire y arrastran cadenas de alma en pena. Nadie debe andar solo esa noche, pues si te cruzas con ellos y no eres puro de corazón, se te llevan... o te marcan con su fuego eterno."
Caballucos del diablo actuamente.
En la actualidad parte de las tradiciones ligadas a la hoguera de San Juan, principalmente en los lugares de interior, es la aparición de los caballucos pasada la media noche. Una vez encendida la hoguera y estando en llama viva, aparecen los caballucos como artefactos de pirotecnia. Suelen ser unos armazones de metal que simulan el cuerpo de un caballo (con unos trozos que parecen la cabeza y la cola en ambos extremos), en los que situan unos artefactos pirotécnicos. Los caballos bailan cerca de la gente, representado la amenaza de sus pisadas y veneno.
Lamentablemente esta es una tradición que se está perdiendo en el tiempo por dos motivos.
-Se exigen unos permisos (pasar por caja) y unas medidas no fáciles de cumplir.
-Hay que tener aguante y ganas, se pasa mucho calor y hay que hacer un esfuerzo notable, aunque el espectaculo sea menos de media hora. Nadie quiere hacerlo.
Esta figura mitológica (también llamada caballucos del diablu), a diferencia de muchas otras, como las anjanas (si no has leído el hilo, no se a que estás esperando) no es algo que se repita con otro nombre en diferentes lugares. Entre Ontón y el río Deva, es conocida y popular. Fuera de estos límites no es un mito conocido, en algunos lugares de asturias se conoce, pero no es algo popular y que se represente en todo el principado.
Fuera de España, en la mitología germánica si hay referencias a estos seres mitológicos, que acompañaban a la diosa del amor y la fertilidad, pero con el pasar del tiempo, los poderes religiosos, decidieron reinterpretar esta leyenda pagana. La nueva “versión” de esta interpretación, hace cambiar la visión de la misma para llenarla de una simbología totalmente negativa.
Solsticios de verano
En todas las culturas, en todas las tradiciones, en toda la historia….los solsticios suelen ser representados como un momento especial a lo largo de todo el año. Normalmente, este significado, viene dado por los ritmos que marcaba la vida en el campo y las labores agrícolas, es decir, el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso lo marca la tierra. El solsticio de verano, es el momento en el que gran parte de los cultivos florecen, para en poco tiempo estar dando frutos, por lo que esté solsticio puede entenderse como el comienzo de una época de trabajo duro en el campo.
En todo el planeta lo celebramos de alguna forma, la herencia cultural europea lo refleja de distintas maneras: Midsommer, Midsommar, Noches Blancas, San Juan, ….En el mundo hispánico, entendemos este día como San Juan, la noche de las hogueras de San Juan, el día más largo de todo el año. La tradición de las hogueras es algo que se repite en España y en los lugares donde hay herencia cultural española. Puede que dentro de España, la zona de la costa mediterránea sea donde la fiest,a o celebración, cobre más importancia. Pero a lo largo de toda la península es algo que se celebra, aunque en las zonas de costa suele tener más fama, en todo el país se celebra y se asocian tradiciones: saltar hogueras, saltar olas, comer sardinas, comer las cocas…..en Cantabria, además de parte de esas, tenemos los caballucos del diablo
¿Que són los caballucos del diablo?
Habitualmente se les representa como una especie de caballos alados, con ojos brillantes y colmillos, en ocasiones cabalgados por jinetes con forma de espectros o duendes malévolos. En otras ocasiones se les representa con forma de insecto, una especie de libélula,con o sin jinete, aunque es mucho más habitual su forma de caballo, es posible que se les represente con forma del insecto por existir una libélula con el mismo nombre (realmente caballito del diablo).
Nosotros vamos a quedarnos con la representación más clásica y habitual, la que tiene forma de caballos. Unos caballos alados de aspecto aterrador y maléfico, donde su sola imagen nos indica que no tienen buenas intenciones. Autores más tradicionales como el constumbrista Manuel Llano dice que son siete caballos de diferentes tonalidades, mientras que autores modernos suelen reducir el número a solamente tres caballos. Al ser un mito de origen incierto, no se sabe si es celta, de los pueblos preromanicos…. la interpretación suele basarse en las ideas preconcebidas del autor.
Los caballucos del diablo, representan el mal y las desgracias, suelen aparecer por los cielos de Cantabria en la noche de San Juan, cuando la gente sale a festejar alrededor de las hogueras. Los caballos o sus jinetes, son las almas en pena que vagan por los cielos como castigo por sus maldades mientras eran humanos, aunque este castigo no tiene fecha, parece que es por la eternidad, las almas no corrigen su comportamiento son responsables de hacer el mal a las personas, especialmente la gente del campo que labra las tierras y cuida el ganado. Los caballucos son los siguientes:
Rojo: Era un hombre que prestaba dinero a los labradores y luego embargaba sus propiedades con sucias tretas.
Blanco: Era un molinero que robaba muchos sacos del molino de su señor.
Azul: Un tabernero.
Negro: Era un viejo ermitaño que engañaba a la gente.
Amarillo: Era un juez corrupto.
Verde: Era un señor de muchas tierras que deshonró y se aprovechó de muchas jóvenes.
Naranja: Era un hijo que por odio pegaba a sus padres.
Cuando cae la noche, el día de San Juan los caballucos empiezan a cabalgar las tierras y los cielos, liderados por el caballo rojo, dejando a su paso las huellas de sus cascos marcadas en los caminos y las piedras que tocan. En su cabalgar se dedican a pisotear los cultivos, arruinar las mieses (praderas), destruir las camberas (caminos) y aplastar las lastras (rocas de la cosa, suelen estar en las playas). Cuando ven una hoguera sobrevuelan para aterrizar a la gente, dicen que ni la bendición de una ajana puede protegerte ante ellos. La única protección es un trebele (trébol) de cuatro hojas si ha sido recogido antes del rocío de la mañana de San Juan.
EL paso y las huellas de los caballucos es visible durante días, pero tienen una parte buena para el humano que las encuentra. Cuenta la leyenda que las babas venenosas de los caballos, cuando caen sobre las piedras y la tierra, una vez estén secas se convierten en barras de oro. Aquel que las encuentra ademá de convertirse en rico, se le augura una vida larga y féliz para poder disfrutar de su nueva riqueza. Pero !ojo¡ Aunque parezca que se ha convertido en una barra de oro, puede que no esté totalmente seca y la maldición del veneno cae sobre el que lo coja.
Origen del término y popularización.
El origen sigue siendo objeto de debate actualmente, ante las pocas fuentes y los pocos autores que han investigado el tema, no hay claro un origen. La única idea clara parece ser que es una raíz previa a la cristianización romana de Europa, que posiblemente sea una mezcla de tradiciones y mitos de los pueblos previos a la influencia celta y la propia tradición celta. La popularización de este mito, vuelve a ser obra del escritor costumbrista Manuel Llano y sobra: mitos y leyendas y que los presentaba así
"Y dicen los viejos que, cuando el sol se acuesta en la noche de San Juan, se abre la puerta del infierno, y por ella escapan los Caballucos del Diablo. Vuelan sobre las brañas y los montes, con crines de fuego y ojos como brasas encendidas, buscando a los que pecaron en vida.
Uno es rojo, que fue un usurero; otro verde, que fue un blasfemo; y el negro, el más feroz, fue un traidor. Relinchan en el viento, patean en el aire y arrastran cadenas de alma en pena. Nadie debe andar solo esa noche, pues si te cruzas con ellos y no eres puro de corazón, se te llevan... o te marcan con su fuego eterno."
Caballucos del diablo actuamente.
En la actualidad parte de las tradiciones ligadas a la hoguera de San Juan, principalmente en los lugares de interior, es la aparición de los caballucos pasada la media noche. Una vez encendida la hoguera y estando en llama viva, aparecen los caballucos como artefactos de pirotecnia. Suelen ser unos armazones de metal que simulan el cuerpo de un caballo (con unos trozos que parecen la cabeza y la cola en ambos extremos), en los que situan unos artefactos pirotécnicos. Los caballos bailan cerca de la gente, representado la amenaza de sus pisadas y veneno.
Lamentablemente esta es una tradición que se está perdiendo en el tiempo por dos motivos.
-Se exigen unos permisos (pasar por caja) y unas medidas no fáciles de cumplir.
-Hay que tener aguante y ganas, se pasa mucho calor y hay que hacer un esfuerzo notable, aunque el espectaculo sea menos de media hora. Nadie quiere hacerlo.