Interesante pero no sé qué pensar. El metro siempre ha sido un agobio en hora punta. Con inmigrantes o sin ellos.
Otra cosa ya es la delincuencia, la mendicidad e incluso el alcoholismo. Y ahí sí, ahí soy testigo de que, aún habiendo españoles que tocan los cojones en el metro, la mayoría no...