En cambio, aunque concretamente la Guardia Civil tampoco (tengo dos amigos guardias civiles), sí que lo han hecho las FFCCS, la policía local, acosándome y sancionándome por salir de mi casa, ¡por salir de mi casa!, o por no llevar un trapo en la cara. ¡Canallas! Ni olvido ni perdón. Jamás.
No...