Seguramente!
Porque en verano, la verdad que es una matada, el sudor de la espalda junto con la mochila a cuestas, aunque se acaba uno acostumbrando.
Y en invierno, pues eso, frío de cojones. Aunque sí que es cierto que ayer no era tan extremo, el viento hacía que la sensación térmica arriba en...